Receta de una ensalada muy refrescante con pasta y aguacate. Sigue la elaboración de la mano de Karlos Arguiñano.


Ingredientes
- - Para 4 personas:
- 200 gr. de pasta corta
- 2 aguacates
- 16 anchoas en aceite
- 50 gr. de canónigos
- 4 cucharadas de maíz cocido
- 2 cucharadas de nata fresca
- 1/2 limón
- agua
- aceite de oliva
- sal
- cebollino
Elaboración
Pon a cocer la pasta en una cacerola con abundante agua hirviendo y sal durante 8-10 minutos. Escurre, refresca y reserva.
Para el aliño, abre un aguacate, retira el hueso, saca la carne y machácala con un tenedor hasta hacer un puré. Agrega el zumo de limón e incorpora la nata. Mezcla y sazona.
Pon en un bol la pasta, un manojo de cebollino picado, el maíz cocido y la mitad de las anchoas picadas (reserva el resto para decorar). Incorpora el aliño de aguacate y mezcla con cuidado. (Si queda muy seco, añade más nata fresca).
Abre el otro aguacate, retira el hueso y saca la carne introduciendo la cuchara entre la carne y la piel (con cuidado para que no se rompa). Córtalo en 16 lonchas.
Coloca un cortapastas redondo en el centro de un plato y rellénalo con la pasta aliñada. Cubre con cuatro lonchas de aguacate, agrega un par de anchoas y desmolda. Pon a un lado los canónigos y alíñalos con un chorrito de aceite y una pizca de sal. Sirve.
Para el aliño, abre un aguacate, retira el hueso, saca la carne y machácala con un tenedor hasta hacer un puré. Agrega el zumo de limón e incorpora la nata. Mezcla y sazona.
Pon en un bol la pasta, un manojo de cebollino picado, el maíz cocido y la mitad de las anchoas picadas (reserva el resto para decorar). Incorpora el aliño de aguacate y mezcla con cuidado. (Si queda muy seco, añade más nata fresca).
Abre el otro aguacate, retira el hueso y saca la carne introduciendo la cuchara entre la carne y la piel (con cuidado para que no se rompa). Córtalo en 16 lonchas.
Coloca un cortapastas redondo en el centro de un plato y rellénalo con la pasta aliñada. Cubre con cuatro lonchas de aguacate, agrega un par de anchoas y desmolda. Pon a un lado los canónigos y alíñalos con un chorrito de aceite y una pizca de sal. Sirve.