Los días 22, 23, 24, y 25 de Octubre de 2013, la ciudad de Juliaca
protagonizó una paralización total al cien por ciento, en protesta contra la Municipalidad
Provincial de San Román – Juliaca (por haber incrementado los
tributos ediles), demandando la “renuncia” del Alcalde Prof. David Maximiliano
Mamani Paricahua.
Paro en pleno aniversario.-
Dicho paro se realizó en plena fecha del 87 Aniversario de creación
política de Juliaca (24 de octubre); por lo que no se llevaron a cabo el
Programa de Festejos, pero, el día central, los vecinos y vecinas huelguistas,
se concentraron en la Plaza
de Armas, izaron las Banderas y cantaron los Himnos, así celebraron el Día de
Juliaca. Bosquejamos algunas conclusiones:
Una huelga vecinal.-
En primer lugar, esta
paralización ha sido liderada y llevada a cabo por las organizaciones vecinales
aglutinadas en la Central
Única de Barrios de Juliaca, es decir, no ha sido organizada por gremios ni
sindicatos como tradicionalmente sucede.
Mesa de Diálogo, inicio de la solución.-
En segundo lugar, la paralización –como nunca- fue total al cien por
ciento, empezó con carácter de indefinida, pero, los dirigentes barriales, con
buen tino dieron paso a una tregua, surgiendo la Mesa de Diálogo, conformada
por representantes de la
Municipalidad y de la Central de Barrios.
Huelga contra el municipio.-
En tercer lugar, el paro de una importante ciudad como Juliaca, no fue
contra el Gobierno Central ni contra el Poder Ejecutivo ni contra el Poder
Legislativo, como acontece normalmente, y así ha sido siempre en las
movilizaciones de los últimos diez años en nuestra Patria. Recordemos lo del
moqueguazo, tacnazo, baguazo y la protesta aymara del sur de Puno, etc.
Multiplicidad de conflictos sociales.-
En cuarto lugar, se está dando un
nuevo tipo de conflictos sociales, de carácter estrictamente locales, donde el
centro del problema de la convulsión son las municipalidades, sobre todo, los
alcaldes. Fenómenos políticos locales no estudiados, por ende, no prevenidos,
por falta de Entidades Locales en gestión y prevención de conflictos sociales.
Alcalde vacado, nuevamente electo.-
En quinto lugar, lo curioso del evento político de Juliaca, es que su
actual Alcalde, ya lo fue en el anterior período (2007 – 2010), en donde fue
vacado por sus propios regidores; volviendo a participar como candidato en las
últimas elecciones ediles, ganando otra vez. Y en el presente período
municipal, ya prácticamente ha sido “licenciado” por el pueblo juliaqueño.
El reto es tener buenas relaciones a todo nivel.-
En sexto lugar, el hecho que la autoridad municipal mantenga buenas
relaciones con los medios de comunicación, con las otras entidades públicas de
los otros Poderes del Estado (Poder Judicial, Ministerio Público, Ministerio
del Interior, etc.), no lo hace inmune a las protestas.
No es suficiente hacer obras.-
En sétimo lugar, creer que con hacer obras, el pueblo va a dejar pasar
por alto situaciones de ausencia de transparencia, indicios de corrupción, la
burla por el incumplimiento de promesas, gestos de prepotencia, actos de
nepotismo, y otras infracciones. Es un grave error.
El diálogo es la base de la nueva democracia
ciudadana.-
El malestar se fue gestando desde el primer día de la gestión edil del
Alcalde, al no dialogar con los vecinos, al no atender sus pedidos, al no
conceder audiencias a las organizaciones populares. Aquí tienen una enorme
responsabilidad los Regidores y Regidoras, quienes al no conocer ni cumplir con
sus atribuciones y obligaciones, han contribuido al estallido social de
Juliaca.
Gobernar con transparencia y participación.-
La principal lección: no es suficiente con hacer obras civiles y con
pompa inaugurarlas, para ganarse aplausos. Sino, gobernar con transparencia,
con honestidad, con planificación, con participación, dialogando
permanentemente con el pueblo, caminando por las calles, evaluando sus
peticiones, hablando la verdad. Esa es la lección de Juliaca, no lo olviden.
(éste artículo fue publicado en noviembre de 2013, en el diario Sin
Fronteras de Arequipa).
Beto Lajo