sábado, 7 de noviembre de 2015
Una raza diferente
Hace
pocos años tuve acceso al examen médico de reconocimiento practicado a la
ciudadana Rosa Núñez. Me llamó la atención las pequeñas heridas cortantes,
escoriaciones, hematomas y especialmente los desgarramientos del cuero
cabelludo que incluían incluso mordeduras y escupitajos. Se habían ensañado más
que con su rostro y cuerpo, con su cabeza. Según los criminalistas este tipo de
agresiones a la cabeza busca desaparecer en la victima todo rastro de particularidad. Eso que sentimos como autonomía del pensamiento
personal, que involucra obviamente la destrucción de las emociones adversas.
Esta mujer cuyo nombre no decía nada pasó a ser de interés nacional para los medios
porque se trataba de la mujer de César Acuña. Había acudido presa de un ataque
de ansiedad a la comisaria de Trujillo. No había sido la primera vez. En esta
ocasión el desencadenante fue la denuncia que le hizo sobre la relación espuria
sostenida con Jenny Gutiérrez, y su papel de testaferro de sus bienes que no le permiten
reclamar aquello que le corresponde.
Si existiera una valla ética este hombre jamás abrigaría sueños políticos. Estaría en la cárcel, o por lo menos respondiendo a un tribunal por sus crímenes, pero en el país, el personaje en mención se ha acomodado en un puesto expectante, según las encuestas, en la carrera hacia la presidencia de la república del Perú.
Si existiera una valla ética este hombre jamás abrigaría sueños políticos. Estaría en la cárcel, o por lo menos respondiendo a un tribunal por sus crímenes, pero en el país, el personaje en mención se ha acomodado en un puesto expectante, según las encuestas, en la carrera hacia la presidencia de la república del Perú.
Carlos Rodríguez
Gestión pública y empresa
Estamos viviendo una época de revolución
informática, globalización y economía social de mercado, esta nueva realidad
viene produciendo cambios en el Estado, de ahí se plantea y es una necesidad
impostergable la Reforma
del Estado; también, en el Sector Privado, donde la empresa con su natural
“afán de lucro”, está aprendiendo a coexistir con el innovador concepto de la Responsabilidad Social.
Los cuales están conllevando a inéditas
transformaciones en el Mercado, escenario donde asisten los actores económicos,
de un lado los productores y proveedores y del otro los consumidores y usuarios
de bienes y servicios, en la que la “ley de la oferta y demanda”, ya no es
absoluta, pues, gracias a la revolución científica y tecnológica, se está
abriendo paso la “ley de la competitividad y productividad”.
Estos cambios, están replanteando las funciones del
Sector Público y el rol del Sector Privado, obligando a la Sociedad Civil asumir un
diferente y dinámico papel en la política como ciudadanos y en la economía como
consumidores. Antes era el Estado la locomotora del progreso, el que daba
empleo, hacía empresa y producía riqueza; ahora, es el sector privado, el motor
del crecimiento, el que da trabajo, hace inversión y genera bienestar.
Entonces, cuál es la función del Estado? El de
orientador, promotor y regulador, ello exige un nuevo tipo de Gestión Pública
que, pensando en el pueblo y reconociendo el rol del capital en el desarrollo
del país, propicie la actividad empresarial en general sin complejos y sin
proclividades monopólicas ni mercantilistas, sobre todo, descentralista y con
respeto del medio ambiente, derechos laborales, obligaciones tributarias e
intereses nacionales.
Por lo tanto, las tareas primordiales del Estado,
especialmente, de los Gobiernos de los tres niveles: el nacional, regional y
locales son:
1. Simplificación administrativa, haciendo que los
trámites sean cada vez menos engorrosos (reducir requisitos), menos demorosos
(reducir días) y menos onerosos (reducir costos).
2. Orientar la inversión pública en alianza con la
inversión no pública a proyectos y obras de infraestructura de saneamiento,
productiva, comunicacional y energética.
3. Alentar la iniciativa privada de los empresarios,
estudiantes, profesionales, comunidades rurales y urbanas; otorgando garantías
a la inversión nacional y extranjera.
4. Mejorar la calidad de la educación y salud, por ser
pilares del bienestar y desarrollo humanos, poniéndose metas con medición de
resultados, a corto, mediano y largo plazos.
5. Gestionar con participación, transparencia,
honradez, capacidad y eficiencia, los recursos y atribuciones de las entidades
públicas.
Un Estado, no estatista tampoco privatista, al
servicio del ciudadano, fortalecedor de la competitividad e impulsor del
mercado y del desarrollo en democracia con justicia social.
Beto Lajo
Una alianza indestructible en el sentido de la historia…
NO HAY APRISMO SIN
TRABAJADORES
No es posible
entender la historia del aprismo sin las luchas de los trabajadores. Arturo
Sabroso Montoya, el más representativo líder de los trabajadores peruanos junto
con Luis Negreiros Vega prueban lo afirmado. El primero con una vida acreditada
al servicio de los intereses proletarios y el segundo, asesinado en tiempos de
clandestinidad politica y sindical cuando se desempeñaba simultáneamente como
Secretario General del Partido y a la vez, Secretario General de la
Confederación de Trabajadores del Perú (CTP).
En ellos y su
historia, se basa esa “entrañable relación” con la que Haya de la Torre
había signado a su partido con respecto a los trabajadores, que eran, el
sustento real y definitivo no sólo de su origen, sino además, de una alianza
inquebrantable que duraría toda la vida.
Por eso, cuando
el aprismo debe enfrentar los retos de la modernidad y hace esfuerzos
verdaderos -desde sus bases-, por superar la pesadez de un burocratismo que es
herencia de décadas de ataque, infiltración y desmovilización promovida por
agentes del neo-liberalismo ideológico que llegó a “declarar” su muerte hace
más de tres décadas, hay la necesidad de reencontrar definiciones aurorales y
pertinentes que no sólo expliquen "su historia", sino que vayan en el
sentido correcto de la historia de la nación.
Veamos, el
aprismo es un movimiento fundamentalmente de trabajadores, fundado así, para
garantizar el cambio de las estructuras de explotación y sometimiento que la
economía impone, convirtiéndose en un alternativa viable para el desarrollo y
el progreso, sobre todo de los que menos tienen.
Por eso es que
para garantizar el cumplimiento de su tarea histórica, el Partido del Pueblo
debe volver a su esencia, procurar e insistir en una correcta y legítima
representación interna que evite el “desviacionismo ideológico” y atienda -más
allá de aspectos exclusivamente territoriales o electorales-, los intereses de
su “representación funcional”, que es -como sostuvo Haya de la Torre-, el
sustento de esa nueva visión de la participación de los trabajadores en la
construcción del desarrollo a la que se llama Democracia Funcional.
No existe
cónclave o evento partidario en donde los trabajadores a través de nuestra
historia no hayan tenido una representación objetiva, incluso, por decisión
unánime y con el aliento del propio Haya de la Torre, los trabajadores
agrupados en la Confederación de Trabajadores del Perú (CTP) y en diversas
organizaciones gremiales democráticas, tenían un asiento en la Comisión
Política del PAP y en su Comité Ejecutivo Nacional (CEN), donde su voz era
tomada en cuenta a efecto de que la visión nacional del aprismo “tuviera
siempre, una perspectiva menos técnica que es la que por lo general aconsejan
los trabajadores intelectuales, y un real ánimo popular, que es lo que impone
la voz y la experiencia de los trabajadores manuales”.
Cada Congreso
Nacional registra esta presencia y de esa forma es como se ratifica la posición
histórica del aprismo, garantizando además, desde una pertinente y reconocida
amplitud de criterio, que la naturaleza de sus acuerdos, guarden relación y
coherencia con un movimiento que se reclama popular, nacionalista y
antimperialista, pero nunca, de clase, ni excluyente.
Hay signos
inequívocos de esta entrañable relación que nadie puede, ni debe negar. La
letra de la "Marsellesa Aprista", himno del movimiento
hayadelatorreano es obra Arturo Sabroso Montoya, un trabajador de origen
anarquista que abrazaba el acordeón con la misma intensidad con la que lideraba
protestas. La “Marcha Aprista” y la “Marcha Fúnebre del APRA” que canta el
“Paso a paso a los caídos…” es obra de Lucas Cabello, entonces joven y
sensible artista dedicado para su manutención a una inacabable lista de oficios
manuales. Fueron Trabajadores los que recibieron a Haya de la Torre cuando
retornó del exilio en 1931 en Talara, y trabajadores llenaron luego la Plaza de
Acho, la Plaza San Martín y cuanto esenario público se planteara.
Ramiro Prialé
solía recordar que las figuras más representativas del aprismo (casi todas,
solía decir), fueron trabajadores. Trabajadores del campo fueron los que se
alzaron en los cañaverales de Trujillo siguiendo al inmortal Manuel “Búfalo”
Barreto; trabajadores fueron los que en Cajabamba produjeron “el parto de
Gloriabamba” en la revolución popular que siguió a los sucesos de Trujillo en
1932, como trabajadores fueron los que en Ancash, con Luis Negreiros Vega, se
enlistaron en la lucha para la revolución de Huaraz. Trabajador manual fue el
extraordinario Manuel Arévalo, entre otros
Trabajadores del
campo y la ciudad fueron los que le dieron fuerza y contenido a nuestro
movimiento desde las épocas aciagas de la cruel persecución y trabajadores
fueron los que pusieron el pecho, el cuerpo y la vida misma en defensa de Haya
de la Torre.
Fueron trabajadores
los que registran las primeras jornadas de lucha en defensa del medio ambiente
y la naturaleza (Fiesta de la Planta en Vitarte 1921) y trabajadores fueron los
que aportaron su espíritu anarcosindicalista, para legarnos “la piedra angular
de la transformación revolucionaria del continente” traducidos en valores de
moral y ética pública que llevaron de la mano con el propio ejemplo de sus
vidas.
Tal como lo
creía Haya de la Torre, los trabajadores aman la vida y le regalan a diario su
esfuerzo en la construcción del destino. No son, como algunos despistados
creen, renegados, seres sin alegría que soportan el lado más pesado de la tarea
común del futuro. Los trabajadores son inventivos y creadores porque la pobreza
desarrolla el ingenio. Sus mutuales, sus cooperativas, sus gremios, sindicatos
y las organizaciones populares prueban que es posible superar los problemas
económicos, imponiendo la solidaridad como instrumento de fraternidad y
realización.
Los
trabajadores le legaron a la humanidad el sentido de organización, respeto
mutuo y participación plena, recreando la democracia desde los criterios de la
mayoría y el respeto de las minorías, que es como han manejado sus
organizaciones, antes incluso que la sociedad en su conjunto lo hiciera.
Son los trabajadores
los que promovieron, organizaron y ejecutaron la revolución, pero también
fueron ellos los que la combatieron cuando ésta tergiversó su contenido -cuando
el comunismo se convirtió en su fase imperial-, en una nueva forma de
explotación del hombre desde el Estado.
Fueron y son
los trabajadores los que impulsan el cambio con libertad y perspectiva de
progreso. Comúnmente algunos reaccionarios los acusan de "ignorantes"
y su pobreza es considerada como una limitación; sin embargo, es su enorme
fuerza intuitiva la que los convierte en sujetos de perspectivas con un poder
increíble porque es verdad que nada tienen que perder, salvo claro, las cadenas
que los oprimen.
No es verdad
que los trabajadores acepten "el destino de la miseria", su rechazo a
la pobreza es permanente y los impele a luchar por mejores condiciones de vida,
y su solidaridad -expresada en firmes y sólidas cadenas de unidad-, los hizo y
hace, a través de la historia, invencibles.
Haya de la
Torre les fundó una Universidad Popular en 1921 para instruirlos en los
aspectos de la vida social y para canalizar por todo el continente, “todo su
esfuerzo innovador y creador”, por eso lo reconocieron como interlocutor de sus
luchas en la lucha por las Jornadas de la Ocho Horas de Trabajo, nombrándolo
luego, en reconocimiento a su alianza, en el primer Presidente Honorario de la
nueva Federación Textil y delegado mundial de la Federación Obrera Local.
Quien quiera
conocer la historia del aprismo, no podrá desligarla de la rica historia de las
luchas del movimiento obrero y del esfuerzo de los trabajadores por cambiar al
país, porque escrito está, que la historia del aprismo es la historia del
movimiento laboral desde los inicios del siglo XX, que en 1940 fundó ante la
tumba de Gonzales Prada y Mariátegui la gloriosa Confederación de trabajadores
del Perú (CTP) y que, en 1948, tras impulsar la fundación de una
organización regional del trabajo, designó el primer secretario general de la
ORIT.
Basta revisar
la copiosa legislación laboral producida por el parlamento al que el aprismo
llevó a los primeros trabajadores, la innumerable cantidad de regidores,
delegados populares, sindicatos, gremios, Frente de lucha y asociaciones de
trabajadores del campo y la ciudad que el aprismo auspició y defendió para
dejar constancia, entender y descubrir -según corresponda-, esta entrañable
vinculación y esta objetiva relación entre dos movimientos hermanos, el aprismo
y el movimiento de los trabajadores.
Por estas consideraciones, el Congreso Nacional del APRA no sólo deberá
darle a los trabajadores y sus organizaciones la representación que Haya de la
Torre hubiera querido, sino, la que le corresponde por su invalorable aporte en
la construcción del Aprismo Popular y su historia. De lo contrario habrá que
preguntarse: ¿Partido de qué clase, y que clase de partido es el APRA?
Autor
Autor
Germán Luna Segura es un reconocido investigador, escritor, activista y político.
Nació en Lima y conoció al fundador del aprismo Víctor Raúl Haya de la Torre desde muy joven, manteniendo una militancia ininterrumpida desde entonces en el pensamiento hayadelatorreano.
viernes, 6 de noviembre de 2015
Burocratismo : gobernabilidad y crecimiento
Las trabas burocráticas son los actos y hechos de la
administración pública que hacen que los trámites administrativos sean
demorosos, engorrosos, complicados y costosos; las cuales, tienen efectos
nocivos para la gobernabilidad política y crecimiento económico de un país, de
una región o de una localidad.
Contra las trabas burocráticas hay que aplicar una
política de Simplificación Administrativa a todo nivel, nacional, regional y
local, la misma se sustenta en principios de veracidad, hay que creer en la
declaración del ciudadano, de fiscalización posterior, sustituyendo a la
fiscalización previa.
El TUPA – Texto Único de Procedimientos
Administrativos, es el documento de gestión que cuando apareció sirvió para en
un solo instrumento se compendie todos los procedimientos habidos y a
realizarse en una entidad pública; en la actualidad, no solo debe ser un
compendio, sino, expresión de simplificación contínua.
El Silencio Administrativo Positivo, es la
aprobación de lo solicitado, peticionado por el ciudadano al organismo público,
si es que vencido el plazo para pronunciarse no lo hace, y para ejercer su
derecho obtenido, es decir, para operar el silencio administrativo positivo,
tiene que el ciudadano efectuar una declaración jurada en formato proporcionado
por la entidad.
A tales preceptos de simplificación, compendio y
silencio positivo, tienen que ceñirse todo el aparato estatal nacional y
subnacionales (Gobiernos Locales y Gobiernos Regionales), pero, ello no está
ocurriendo, sino veamos: de 2184 instituciones del Estado, sólo 575 han
simplificado sus procedimientos; de 1641 municipalidades distritales, apenas
274 han actualizado sus tupas.
Las trabas burocráticas socavan la gobernabilidad,
pues, fomentan la ineficiencia, propician la corrupción, sabotea la solución a
los problemas, frustran los derechos y aspiraciones de los ciudadanos; de ahí,
los altos índices de desaprobación de las autoridades de los Poderes del
Estado, como de los Gobiernos Regionales y Gobiernos Locales.
Por otro lado, las trabas burocráticas impiden el
crecimiento económico en un 1.5 % al año, obstruyendo la inversión anual de un
mil millones de dólares, por ende, imposibilita la creación de cincuenta mil
puestos de trabajo; en consecuencia, las trabas burocráticas obstaculizan la
reducción de la pobreza.
¿Qué proponemos? Actualización permanente del TUPA,
aplicación y cumplimiento del Silencio Administrativo Positivo, para ello, los
Gobiernos Locales y Regionales deben constituir Comisiones de Trabajo de
Desburocratización, y las Universidades deben dictar cursos-talleres de
Simplificación Administrativa.
Publicado en el diario La Voz de la Corporación Periodística de El Pueblo de Arequipa-
Beto Lajo
jueves, 5 de noviembre de 2015
Mejores congresistas
CONGRESISTAS DE VERDAD
El Congreso de la
República es un Poder del Estado que representa al pueblo
peruano –al ser sus integrantes elegidos por los ciudadanos-, el mismo tiene
las funciones de legislar (dar leyes que el país necesita) y fiscalizar
(custodiar el cumplimiento de la ley, el buen funcionamiento de los cargos
públicos y el buen uso de los recursos del Estado).
Partidos ejemplo de democracia interna.-
Para ser parte del Parlamento, como Congresista, se tiene que participar
en elecciones parlamentarias, mediante Partidos Políticos, los cuales concurren
a la formación y manifestación de la voluntad popular, deben ser ejemplares en
su democracia interna, transparentes en el origen de sus ingresos económicos y,
también, deben ser escuelas de formación de cuadros políticos y técnicos.
Congreso Poder del Pueblo.-
El Parlamento Nacional o Congreso de la República o Poder
Legislativo del Estado, se creó para limitar y controlar al Poder Ejecutivo,
para darle poder al pueblo, para representar sus necesidades, derechos y
aspiraciones. En contra de los intereses de los grupos de poder económico,
quienes caen en la tentación de hacer prevalecer sus negocios sobre los
derechos del pueblo.
No al Congreso de intereses particulares.-
Pero, qué vemos en el actual Congreso de la República , que su
representación no es del pueblo, sino, la de intereses de determinados grupos
económicos, entre formales e informales. Ahí hay propietarios, accionistas,
ejecutivos ocultos de empresas que le venden al Estado sus productos y bienes.
Y quiénes siendo congresistas han obtenido concesiones diversas del Estado.
Encima, en sus descargos dicen, no tener incompatibilidades con su
condición de congresista, por el simple hecho de no ser gerentes ni accionista
mayoritario de sus empresas o negocios, además, porque si alguna actividad
ejercen en sus actividades de lucro, lo hacen en horas que no funciona el
Congreso. Pero no dicen, que lo que hacen es sacarle la vuelta a la ley.
Por congresistas a exclusividad.-
Por eso es importante plantear la modificación del Artículo 92º de la Constitución ,
estableciendo que la función de congresista es de tiempo completo y a
exclusividad, de manera que no pueda ejercer actividades privadas, durante su
mandato, además, precisar categóricamente, que la función de congresista es
incompatible con toda condición y/o actividad ajena, diferente y distinta a la
de congresista.
Es tiempo de tener congresistas, que representen a los electores y no a
particulares, hagan un fructífero trabajo de comisiones –tanto en las
ordinarias como en las especiales-, realizando estudios de la realidad,
identificando sus problemas, previendo las dificultades futuras, y conforme a
sus conclusiones, propongan leyes que se apliquen, funcionen y den los
resultados esperados.
Beto Lajo
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