lunes, 30 de noviembre de 2015

¿Cuál es la edad perfecta para aprender nuevos idiomas?

En la actualidad sabemos que nuestro cerebro puede cambiar si lo ejercitamos, efecto que se evidencia incluso después de unas pocas sesiones
 

 
“… para mí, ser viejo es siempre tener quince años más de los que tengo” – Bernard Baruch, financista y filántropo estadounidense
 
Querido lector, ¿estás en la flor de tu adolescencia? ¿O tienes veinte años, estás lleno de energía y listo para emprender aventuras? ¿Tienes toda la vida por delante, como un majestuoso tapete persa que acaban de desenrollar?
Qué bueno para ti. Pero mejor lárgate y ponte a leer otra cosa.
Ah, mucho mejor así. Ahora que todos esos jóvenes se han esfumado, podemos hablar de un tema delicado: ¿es posible para ti aprender un nuevo idioma si ya tienes un par de años más? ¿Eres capaz memorizar todo ese vocabulario nuevo? ¿Puedes aprender nuevas estructuras gramaticales? ¿O es demasiado tarde para comenzar?
Tenemos buenas noticias. La liebre joven probablemente correrá a toda velocidad dejándote atrás, pero tú, aunque avances como una tortuga, tienes ciertas ventajas en esta carrera lingüística. Tu cerebro es capaz de hacer cosas que ni siquiera te imaginas y puede desarrollarse de manera excepcional, incluso cuando ya has llegado a una edad avanzada. Además, existe un área en la que tu edad es una enorme ventaja: el aprendizaje autónomo. Quítate entonces tus cómodas pantuflas, sírvete una taza de té (o algo más fuerte) y continúa leyendo.

Tu cerebro es plástico

Décadas atrás, los científicos tenían un concepto mucho más rígido del cerebro. Creían que la manera como este se desarrolla en la niñez determina en mayor o menor grado la estructura que tendrá el resto de la vida.
Pero ahora sabemos que esto no es verdad. Un estudio decisivo llevado a cabo en 2000 (Macguire et al.) examinó la materia gris de los taxistas londinenses. No, no las pelusas grises que se acumulan en tu ombligo, sino lo que hay dentro de tu cerebro. Los taxistas que pasaban mucho tiempo conduciendo tenían un mayor volumen de materia gris en el hipocampo, una pequeña parte del cerebro que tiene la forma de un caballito de mar y está a cargo de la memoria (espacial). Esto era una prueba fehaciente de la neuroplasticidad, la capacidad del cerebro para cambiar y establecer nuevas conexiones neuronales.
El resultado generó una gran ola de investigaciones sobre neuroplasticidad. En la actualidad sabemos que nuestro cerebro puede cambiar si lo ejercitamos, efecto que se evidencia incluso después de unas pocas sesiones. Cuanto más larga la sesión de ejercicios, tanto más potentes serán los efectos. Posteriormente, en el año 2010, un equipo de científicos suecos examinó durante seis meses a un grupo de jóvenes (21 a 30 años) y a uno de mayores (65 a 80 años), ‘sin detectar ninguna diferencia significativa en la plasticidad de la microestructura de su materia gris que pudiese ser causada por la edad’. Traducción: también los cerebros de mayor edad pueden transformarse.

La neuroplasticidad y el aprendizaje de idiomas

¿Qué le sucede entonces al cerebro de un adulto que está aprendiendo idiomas? En 2012, los científicos examinaron durante nueve meses a un grupo de estudiantes adultos que estaban aprendiendo chino, quienes mostraron una ‘mejor cohesión de la materia blanca’ en este periodo de tiempo. La materia blanca es lo que conecta las células neuronales. Cuanto mejor estén conectadas, tanto mejor serán los resultados de nuestras actividades cognitivas.
Un resultado aún más significativo fue el aumento del tamaño del hipocampo (¡de nuevo el caballito de mar!) en un grupo de intérpretes militares después de estudiar intensamente idiomas durante tres meses.
¿Necesitas más? Con gusto: aprender idiomas amplía tu ‘reserva cognitiva’, lo que te hace más resistente contra el desgaste del cerebro. ¡Enhorabuena si eres bilingüe! Probablemente ya has aplazado el inicio de la demencia varios años. ¡Puedes volver a brindar por ello!

Esos viejos tramposos

Si te molesta no ser tan rápido como antes, o que tu memoria no lo sea, no te desanimes. Tienes algo a tu favor con lo que no cuenta ningún adolescente.
Has aprendido cómo aprender. Sabes qué estrategias funcionan en tu caso y cuáles, en cambio, son solo una pérdida de tiempo. Es posible que tu cerebro no sea tan ágil como el de alguien que tiene la mitad de tus años, pero tú tienes mejores ‘habilidades metacognitivas’. Otra manera de llamarlas es: ‘aprendizaje autónomo’.
Hace un par de años, unos científicos intentaron probarlo. Formaron grupos de personas jóvenes y viejas, y les mostraron palabras que tenían adherido un puntaje diferente, desde valores bajos hasta valores altos. Luego le permitieron a las personas repasar las palabras que desearan. Notaron que las personas mayores se tomaban más tiempo para las palabras de valores altos, pero su capacidad de recordar era igual de buena que la de los jóvenes.
De una manera muy interesante este estudio también demostró por qué las personas de edad avanzada no son dignas de confianza: los científicos descubrieron que los viejos, astutamente, habían revisado en secreto las palabras de alto puntaje justo antes de comenzar la prueba.
En conclusión, no existe ninguna razón para que no puedas aprender un idioma hasta una edad avanzada.
De modo que tendrás que buscarte otra disculpa…

RPP : Matanza de Palomas

Debido a la intempestiva aparición de palomas muertas en la plaza de armas de Arequipa, un grupo de pobladores realizaron una protesta en rechazo a la masiva muerte de las aves. Además, responsabilizaron a la municipalidad provincial.
Afirman que las normas municipales dictadas en contra de la presencia palomas en esta céntrica plaza, no solo afecta al paisaje arequipeño, sino a varias personas que se dedican a venta de trigo para alimentar a las aves.
Los manifestantes indicaron que hay cerca de 10 personas que se dedican a este comercio, muchas de las cuales son madres de familia que al día perciben hasta diez soles con la venta de alimentos para las palomas. 
Asimismo, las vendedoras  pidieron a la comuna provincial iniciar un proceso de esterilización, a fin de controlar la población de las aves en el centro histórico, sin afectar su fuente de ingreso.
Señalaron que la propuesta fue enviada desde el 2011 y hasta la fecha la comuna no se ejecuta dicha iniciativa, que permitiría reducir la población de palomas hasta un 25%.
 
Fuente  RPP/Pablo Rojas

Nota de prensa nº 001-2015


No al asesinato de palomas. No al hambre de familias humildes

1.- Proyecto “Control Anticonceptivo de Palomas”

El año 2013 la Asociación Sindicato Único de Lustradores de Calzado y Afines – ASULCA y la Asociación de Defensa de Animales de Arequipa – ASDEA, presentaron, a la Municipalidad Provincial de Arequipa, el Proyecto “Control Anticonceptivo de Palomas” de la Plaza de Armas de Arequipa.

2.- Burla de la Municipalidad Provincial de Arequipa

Lamentablemente, no hubo respuesta al proyecto del 2013. Al insistir con la propuesta, el año en curso, nos reunimos, el día jueves 19 de noviembre, con el Dr. Edgar Gonzáles Polar, Asesor de Alcaldía; dándose inicio a reuniones de trabajo con la Gerencia respectiva. Sin embargo, aprobaron la Ordenanza Municipal Nº 945 el día 18 de noviembre de 2015.

3.- Reducción de palomas sin matarlas

ASULCA y ASDEA, reconocen la sobrepoblación de palomas en la Plaza de Armas, y proponen su reducción vía el “Control Anticonceptivo de Palomas”, por ser mejor forma que el envenenamiento y el matarlas de hambre.

4.- Vendedoras de trigo parte del proyecto

Las señoras, madres humildes, que su trabajo es vender trigo, sean parte del Proyecto “Control Anticonceptivo de Palomas” de la Plaza de Armas de Arequipa. Así no perderían su trabajo ni sus ingresos con los cuales alimentan a sus familias.

Arequipa, 29 de Noviembre de 2015

 

Félix Huayta Huillca                       José Zúñiga     

 Secretario General                         Presidente

               ASULCA                                  ASDEA
 
 
 
 
 
Beto Lajo

domingo, 29 de noviembre de 2015

El rumbo de la economía argentina bajo el kirchnerismo

 
 
Foto de Anibal Cobos.
 
Hasta los enemigos rabiosos de la dinastía kirchner reconocen que el panorama general de Argentina está mucho mejor que el país ensombrecido y caótico que recibió el 2001 del radicalismo de Menem y De La Rúa.
La gran crisis de esos años alcanzó picos de desastre con las devaluaciones incontenibles, el endeudamiento galopante, la recesión y los “cacerolazos”. El caos y la tragedia juntos. La ruina total manifestada en el grito sin apelaciones de las calles: “¡que se vayan todos!”. Crisis que liquidó al gobierno De La Rúa y lo obligó a renunciar. Es decir, la crisis no sólo fue económica fue social y política. Argentina vivió una gran desestabilización y acefalía con el partido de M. Macri, la UCR. Dígase de paso.
Hay una nota interesante de lo que consiguió esta pareja en la casa rosada:
 
“A partir del ascenso al poder de Néstor kirchner el país vivirá un proceso muy dinámico de crecimiento económico. Durante ese período el PIB crecerá a una tasa anual del orden de 8 a 9% y tendrá lugar un proceso de reindustrialización encabezado por la industria automotriz (25% medio anual de crecimiento salvo crisis de 2009) y su creciente integración con la de Brasil. En el frente internacional habrá un gran desendeudamiento externo y un elevamiento muy grande de las exportaciones y la de capacidad de importación. El desempleo descenderá muy rápidamente a tasas de 5% anual durante los primeros años,11 con fuerte elevamiento del salario, sobre todo después de 2005. La expansión se apoyará en el ahorro nacional en conjunción con el aumento de la capacidad fiscal, regulatoria y de gasto social del Estado y el restablecimiento de la rentabilidad y la inversión de la empresa nacional. Aunque a nivel relativamente más modesto y tardío, también habrá significativas mejoras de la productividad del trabajo y el impulso a la ciencia, la educación y la tecnología como puede verse en la Red de Indicadores de Ciencia y Tecnología (RICYT, 2010).
También habrá una gran mejoría de los principales indicadores sociales como empleo y reducción del desempleo y la indigencia, con logros también muy importantes en seguridad social, educación o salud, y bastante menos en vivienda, donde no se lograron fuertes avances en abatir el gran rezago habitacional. El mejoramiento de la gran mayoría de los indicadores sociales, aparte de su significado en términos inclusión social, tuvo también un importante efecto sobre el consumo popular y la ampliación del mercado interno, el que crecerá rápidamente en conjunción con el auge exportador” 

- Alejandro Dabat Investigador Titular del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM -

Carlos Rodríguez E.
 

sábado, 28 de noviembre de 2015

¿Qué hay para leer? : El Capital de Thomas Piketty

 
Thomas Piketty (pronúnciese “Tomás Piketí”) ha revisado más de un siglo de datos de la economía de dos decenas de países. Los cálculos sobre lo que esos países produjeron e ingresaron. Los datos de cómo distribuyeron sus ingresos. El economista ha recogido los cálculos sobre la riqueza mundial y cómo llega. Ha mirado en cada rincón de la economía mundial y de su historia. El trabajo y su muy fluida exposición a lo largo del libro, que se recorre más como un paseo que como una escalada, proporciona decenas de datos curiosos y de ejemplos e ilustraciones interesantes. Pero la línea argumental es muy poco anecdótica, muy sustancial y muy inspiradora.
Piketty plantea el problema nada más empezar el libro: “Cuando la tasa de rendimiento del capital supera la tasa de crecimiento de la producción y el ingreso, como sucedió en el siglo XIX y parece bastante probable que pase en el XXI, el capitalismo genera automáticamente desigualdades arbitrarias e insostenibles que dañan radicalmente los valores meritocráticos sobre los que se asientan las sociedades democráticas”.
Pese a la complejidad de los análisis, sobre los que, sin embargo, el economista francés te guía de manera sumanente didáctica, la tesis es bastante sencilla: no es verdad ese axioma conservador según el cual “el aumento del caudal eleva a todos los barcos”, es decir, que el crecimiento favorece a todos de forma similar. No: hay momentos en la historia, explica y demuestra el libro, en que a través de incrementos muy superiores del rendimiento del capital (inmuebles, por ejemplo), una concentración de la riqueza en unas pocas manos, salarios estratosférios, autoconcedidos y completamente injustificables a los grandes directivos, y unas leyes que permiten que eso se perpetúe y aún aumente (eliminando impuesto de sucesiones o facilitando transmisiones patrimoniales), crece la desigualdad y el famoso 1% se refuerza en sus privilegios y su extraordinario poder.
Sucedió, dice Piketty, en el siglo XIX, y podría estar pasando ahora, especialmente desde los años 70 y 80. No sucedió en el siglo XX porque las guerras mundiales actuaron como un nivelador que alivió las desigualdades por la vía más trágica y porque en los años 50 se optó por el Estado Social como modelo, con fuertes inversiones públicas en igualdad a través de la educación pública, la salud pública, las pensiones y los subsidios, etc. Naturalmente, eso implicó la instauración de un sistema fiscal progresivo, improvisado en buena parte en el periodo caótico de las dos guerras. Pero en sociedades como la nuestra, con tiempos de paz muy sostenida, con crecimientos que tienden a estabilizarse –convenientemente, dice Piketty– entre el 1 y el 2% –sucede que unos pocos cada vez tienen más, se fijan a sí mismos sus propios privilegios, copan los accesos a las mejores universidades –Piketty detiene su atención particularmenten en la educación superior– establecen sus propias normas y las de los demás, y fijan sus propios impuestos. Al mismo tiempo aumenta la distancia con el resto y la desigualdad se hace más patente.
Las propuestas de Piketty son tan concretas que dan título a sus subcapítulos: un sistema fiscal verdaderamente progresivo, que no admita lo que sucede ahora en Estados Unidos o en Europa, donde los más ricos entre los ricos pagan proporcionalmente menos que los demás. Un impuesto “confiscatorio” del entorno de un 80% sobre las rentas del capital excesivas (intereses, rentas inmobiliarias, dividendos), y sobre los salarios de infarto que se autoasignan las grandes compañías, como el que se ha aplicado de hecho en Estados Unidos desde la Gran Depresión y hasta los años 80 del siglo XX. Un impuesto global a la riqueza –utópico reconoce el propio autor– que grave los ingresos no productivos. Por ejemplo sugiere Piketty, en un 1% si el ingreso es de entre 1 y 5 millones de euros, o en un 2 si los ingresos son superiores a 5 millones. O un incremento inmediato de la transparencia en las transacciones internacionales. Por ejemplo con una transmisión automática de los datos de la banca mundial.
Dos centenares de líderes de opinión europeos discutían el otro día en Amsterdam posibles medidas para “hacer que las políticas progresistas funcionen”. En Economía no estaban de acuerdo en nada. Para unos había que subir impuestos; para otros, bajarlos. Si alguien decía que había que imponer el impuesto de sucesiones, a otro eso le parecía casi trotskista. Basta mirar el lamentable manifiesto de los socialistas europeos para las próximas elecciones al Europarlamento, para constatar la lamentable vaguedad de la socialdemocracia y su aburguesamiento. Cómo no iba a ser así si en la propia Unión Europea se permite que haya paraísos fiscales como Luxemburgo o Andorra, o limbos como Irlanda o la propia Holanda.
Puede que en Piketty haya algo de marketing editorial y de este déficit de atención que nos aflige al ritmo de trending topics, pero creo que hay mucho más. Con conocimiento de causa, con elegancia, y sin dogmatismos Piketty le dice al mundo lo que el mundo intuye: Que hay una ínfima minoría con enormes e indecentes privilegios. Y también le dice al mundo lo que el mundo quiere oír: Que hay soluciones científicas, concretas y sí, de fuerte inspiración ideológica, para que eso deje de ser así.

Conversatorios ciudadanos


 

El viernes 27 de noviembre a las 19.30 horas, realizamos el primer conversatorio ciudadano en el Anexo de Chucarapi, comprensión del distrito de Cocachacra, en donde expusimos el: PLAN DE DESARROLLO CON JUSTICIA SOCIAL PARA LA PROVINCIA DE ISLAY 2015 – 2021, de diez puntos:

Desarrollo de Infraestructura.

1.- Plantas de tratamiento de agua potable y de aguas residuales. Y asfaltado y construcción de puentes, de todas las vías de la provincia de Islay.

Desarrollo Económico.

2.- Potencialización del Valle de Tambo: represa en la provincia, enrocado (defensas ribereñas) del río Tambo, sistema de canales y tecnificación de regadío, desinfección de las tierras de cultivo, ampliación de la frontera agrícola, reactivación del Laboratorio Entomológico de La Curva, instalación de la Oficina Comercial en el Valle de Tambo, impulso a la delegación agraria a la Feria APAS (Asociación Paulista de Supermercados) de Sao Paulo.

3.- Potencialización de la Pesca Artesanal: parque industrial de productos hidrobiológicos, ampliación y modernización del Desembarcadero Pesquero Artesanal de El Faro, prevención y protección del mar (especialmente de las cinco millas), de posibles contaminaciones.

4.- Feria Agro y Marina de Integración Provincial (distrito Deán Valdivia) y Plan de Negocio Justo agro y marino (acabar con los intermediarios).

Desarrollo Social.

5.- Elevar la calidad educativa y de salud con incentivos (a docentes y estudiantes, personal médico y afines) e infraestructura (mejores colegios y centros de salud): constitución del COPALE (Consejo Participativo Local de Educación), Proyecto Educativo (provincial y distritales), Educación Superior acorde a las inversiones y megaproyectos a realizarse. Plan Local de Salud consensuado con las municipalidades y sociedad civil.

6.- Reescribir la Historia de la Provincia de Islay y Plan de Cultura de impulso de la feria de libro, del teatro, arte y deporte. Calendario Cívico, Cultural, Turístico e Histórico de la provincia de Islay.

7.- Plan de Desarrollo Integral de la Juventud (prepararlos ante las inversiones y megaproyectos a realizarse) y del Adulto Mayor, parques recreacionales, de educación vial y reforestación de las lomas.

8.- Plan de Vivienda Popular e incremento de áreas y cinturones verdes (vecindarios saludables).

9.- Erradicar la desnutrición crónica infantil y la pobreza extrema.

Democracia e Institucionalidad.

10.- Democracia participativa: ciudadanos con derechos y deberes; creación de espacios de concertación y articulación intergubernamental, intermunicipal e intersectorial con participación vecinal; e institucionalidad: gobernantes eficientes y transparentes.

POR UNA PROVINCIA DE ISLAY DE PRIMER MUNDO

Comprometidos a participar por nuestro desarrollo.-

Los y las asistentes –recibieron el documento de trabajo del plan propuesto, para su conocimiento, análisis, debate, difusión y enriquecimiento- en donde está condensado temas de la realidad social y perspectivas de desarrollo. Quedándose en una próxima reunión en los siguientes quince días.

 

Beto lajo

Gastronomía El ají de gallina era dulce



¿Sabía que el padre del ají de gallina fue el "manjar blanco"?
 
El ají de gallina carga sobre sus espaldas el peso de un pasado dulzón. Con antecedentes más parecidos al postre que al segundo, nuestro tradicional plato tiene una historia particular que lo coloca casi como un hermano siamés del manjar blanco.
Corría el siglo XVI cuando proveniente de España llegó a nuestra capital el menjar blanc. “Una comida de cuchara que se tenía como delicadeza del paladar. Se presentaba como una crema espesa compuesta de pechuga de gallina, arroz, almendras y azúcar de unos ingredientes de origen árabe e ibérico”, cuenta el investigador español Juan Cruz.
En su artículo La Dulce Historia del Ají de Gallina, Isabel Álvarez, propietaria del restaurante El Señorío de Sulco, señala que años después la gallina se elimina del manjar blanco para ofrecerse en días de abstinencia y es así como hasta ahora es degustado en España, frío y dulce.
Sin embargo, a nuestro país llegaron ambas versiones: “El manjar blanco con pechuga de gallina, azúcar y espesado con harina de arroz y el manjar blanco sin pechuga de gallina, solo con azúcar y harina. Uno de ellos se queda sabiamente en la dulcería y el otro de dulce y monacal manjar se fusiona maliciosamente con nuestro seductor ají”, escribe.
Inca Garcilaso de la Vega en sus Comentarios reales ensaya una explicación a la inclusión del ají. “Los de mi tierra son tan amigos del ají que no comen sin el aunque no sean unas hierbas crudas”. En esas épocas y quizá hasta estos tiempos persiste la tradición de echarle ají a todas las comidas.
El investigador gastronómico y profesor de historia de la gastronomía peruana, Rodolfo Tafur Zevallos cuenta que en 1839, el gobierno de Agustín Gamarra dicta el reglamento de la Venta de carnes y comidas en mercados, encargando a la Intendencia de la Policía su cumplimiento.
“Los gendarmes de la Policía Limeña al inspeccionar las diversas fondas y restaurantes de la ciudad, dan parte de un plato que era consumido por los parroquianos con deleite y este consistía en “hebras de carne de gallina con una sofrito de cebolla, ajos, ají y trozos pequeños de pan, acompañado de papas”, escribió en su artículo Historia del Ají de Gallina.
Así las cosas, desde 1839 hasta la fecha el ají de gallina no sufrió mayores cambios, salvo la incorporación de huevos duros cortados y de queso parmesano. Sin embargo, aún parece difícil de creer que un manjar blanco fue digámoslo así, el padre de la gallina.