jueves, 25 de febrero de 2016

Cyndi Lauper - Girls just want to have fun



Cynthia Ann Stephanie Lauper[2] (n. Nueva York, Estados Unidos, 22 de junio de 1953) conocida simplemente como Cyndi Lauper, es una cantautora, actriz y empresaria estadounidense. Después de participar en el grupo musical, Blue Angel, en 1983 firmó con Portrait Records (filial de Epic Records) y lanzó su exitoso álbum debut She's So Unusual a finales de ese mismo año. Siguió lanzando una serie de álbumes en los que encontró una inmensa popularidad, superando los límites de contenido de las letras de sus canciones. Muchas de sus canciones han alcanzado el número uno en las listas musicales de varios países alrededor del mundo; sus mayores éxitos incluyen temas como "Girls Just Want to Have Fun", "Time After Time", "She Bop", "All Through the Night", "Money Changes Everything", "The Goonies 'R' Good Enough", "True Colors", "Change of Heart", "What's Going On", "I Drove All Night" y "Hey Now (Girls Just Want to Have Fun)". Posee el récord de ser la primera mujer estadounidense en posicionar 4 canciones en el top ten de un primer álbum. Dueña de una poderosa voz y una imagen particular, Lauper ha sido elogiada por los críticos por sus producciones musicales y puestas en escena, dándole el título de «Icono Pop».

Cyndi Lauper ha ganado, Premios Grammy, Emmy Awards, Premios Tony, Premios American Music, Billboard Music Award y MTV Video Music Awards.[4] Lauper es una de las veinte artistas en lograr el "GET" ganando competitivos premios Grammy, Emmy y Tony. Lauper hasta la fecha ha vendido más de 50 millones de discos y 20 millones de sencillos.

Deformidad en las ideas


 
El viejo caminaba pensativo, enterrando sus grandes zapatos negros en la arena feraz del valle de Chicama. Lo seguían de cerca varios hombres de gestos impasibles, entre ellos Carlos Cox quien había improvisado una cabaña de palos y esteras, bastante amplia, con una alta claraboya y una puerta precaria que daba a un canal de agua. En el interior había una mesa pequeña dispuesta en el centro con los libros fundamentales del aprismo, una ruma de un millar de folios en blanco, y bolígrafos de varios colores. Enfrente nueve sillas simples, barnizadas, de espaldar recto, y repartidas en media luna.

Desde aquel lugar, según el jefe, se iba a decidir la suerte del partido y quién sabe si la suerte del país, o el continente. Esta situación no se parecía a cuantas situaciones había tenido antes el PAP. No había necesidad de emboscar a la policía represora o quemar las haciendas de los oligarcas, ahora la cuestión no era tan bélica, ahora el campo de batalla eran las ideas. Que no era una tragedia menor. Y como si fuera premonitorio del momento que se vivía, solo se vislumbraba el raso puntiagudo de los cañaverales que eran como cuchillos en su recorrido infinito de la playa a los cerros.

A esas horas tempranas del día, las cuadrillas de campesinos  habitantes de la localidad que habían pasado de ser esclavos enganchados de las vecindades de Chota y Cajatambo a principios de siglo, y ahora cooperativistas agrarios a golpes de gobierno de facto, ya estaban entregados a las duras labores de labranza; y por el sudor, la fatiga y el machete que descargaban de manera colectiva, apenas si podían distinguir en la lejanía al insólito grupo de personajes de la política peruana que estacionaban los dos coches Chevrolet de color negro, acharolado, debajo de un bucólico y seco arce.

La gente blanca  y enternada traían casi siempre malos recuerdos a estos apartados valles. Pero se trataba del jerarca máximo del Apra y sus principales discípulos, cuya presencia  en los antiguos terrenos de los enganchados tenía un cometido tremendo, una cuestión fundamental que lo había inquietado durante los últimos años y, que más de una vez lo obligó a levantarse de noche, traspasando la penumbra de ese desasosiego y sudando copiosamente, pensado en la solución política al problema de su inexorable desaparición física. No había revelado a nadie, ni siquiera a su médico de cabecera, Dr. José Zegarra Pupi el origen de estos malditos desvelos. A esta circunstancia temible obedecía la organización del viaje, y las llamadas telefónicas que desde su residencia en villa mercedes, él mismo había hecho a sus fieles colaboradores y compañeros de siempre. El tono que empleó era grave, y el estilo según lo describió Manuel Seoane, era verdaderamente trágico. Le había recordado una ópera, la de los nibelungos heroicos de Wagner o la escena triste de Hamlet y el fantasma de su padre asesinado. Haya lo meditó hasta el desquiciamiento, consistía en un único punto a tratar y tenía la forma de una interpelación personal, no tanto llamativa como funesta: “¿el Apra podrá sobrevivirme? 

Este era un capitulo que no estaba superado, y que era indispensable para el porvenir de la vida del partido,  capital para la vida de la nación, y  de la américa en la lucha, en el dolor y en la victoria”.  Por eso mismo la zona de arenales norteños estaba bien elegida. No podía ser otra que los valles azucareros de la libertad, donde se había gestado el aprismo, su doctrina y su martirologio.

Tenía 72 años, y en su maciza fe quedaba pendiente una brecha que sentía que tenía que cerrar. Alzó el semblante al cielo azul. Un aire terroso agitó el ala blanca de su sombrero. Si se mueren los lideres por la inevitabilidad de su marcha biológica, no tienen por qué morirse sus obras. Los partidos deben perennizarse, parapetarse en la resistencia heroica de su moral. Erguirse delante de la carroña pública del Estado, y sus corruptos aliados”. Reflexionaba apesadumbrado.

Pese a su edad, el viejo hombre logró dar un salto largo y ágil sobre un  montículo de tierra y caminó después por una rampa de madera, apoyándose en todo momento por el brazo leal de Idiáquez. Su mirada era lóbrega, y no se debía al viaje de tantos kilómetros desde Lima por carretera, que la hacían casi siempre de noche y en condiciones estrictas de seguridad, era la pregunta que lo martillaba para dar con la respuesta más idónea, más justa, y más patriótica. Entonces ocurrió que sobre las humildes acequias de este valle, puesto por la historia del combate social, de liza, frente a sus círculos más entrañables dijo, como si estuviera al borde del instante más crucial: Y si el partido no muriese conmigo, y si sólo se deformara. ¿Qué tanto se deformaría la promesa auroral del APRA, con mi extinción vital…? Su mirada era sobrecogedora, cargada como de un fatídico presagio.

Hay abundantes documentos al respecto de esta tormentosa preocupación de haya de la Torre, sobre las veces que su pensamiento clarividente intentó otear (tantas veces), el porvenir de su organización política, sin él. Y jamás imaginó, o no deseaba conjeturarlo, que la muerte de su partido, la muerte moral, la que realmente le interesaba, provendría de adentro, de sus filas, las más sensibles, de aquellas en la que su vehemencia principista se agotó trabajando acuciantemente en jornadas indesmayables, la que llamaba: sus inmaculadas esencias juveniles”, ese verdor de las juventud aprista en las que había depositado su mayor esperanza. Que si bien era hasta cierto punto natural presumir que su muerte traería consecuencias imprevisibles para el desenvolvimiento del partido, no era lo mismo creer que la “juventud indoamericana” mejor preparada, y sus militantes con más experiencia política ultimaran al Apra en el gobierno, en la hora sublime de la gran batalla contra el imperialismo.

Haya percibió, como los partidos, incluso los de naturaleza más ardiente, expiraban con el fallecimiento de sus fundadores. Esta inquietud se transformó en  la ancianidad, en una asoladora angustia, en un estado de continua zozobra. “Es un misterio la muerte, pero un enigma lo que acaece después de ella. No obstante las ideas no tienen por qué desvanecerse con sus artífices. Los partidos mueren por una cuestión de la mecánica de la biología, aunque bien vista las ideas sean vigorosas e inmortales”. Unas semanas antes del viaje, dejó traslucir estos sentimientos, y escribió una carta a un periódico, apoyándose en aquello que podía hacer al Apra incorruptible a los avatares del ejercicio del gobierno y el fin de la vida (la suya especialmente), sostuvo que eran “las ideas y la moral, redentoras”. Resumió que el programa (único, inalterable e irrevisable) del partido, era la expresión no sólo de su ideología, o de su pureza delante de otros pensamientos dominantes, sino junto a la limpieza de sus consciencias, el solitario camino de “subsistir en el tiempo, y al tiempo”.

Esta especie de conclusión lo tranquilizó un poco, mientras contemplaba como las hojas y las pajas resecas esquivaban la corriente del agua serena, que las emplazaba en un gracioso y diminuto remolino en el centro del cauce. Su atención fue interrumpida por el llamado de la convocatoria, ya era la hora, los nueve ya estaban tomando asiento a la espera de conjurar aquellos miedos espantosos sobre la deformidad de las ideas y la claudicación de sus partidarios. Y levantando muy en alto la mano izquierda, gritó: "¡Viva el Apra!" A la que los congregados algo sorprendidos y levantando también la mano izquierda, y encubriendo cierta incertidumbre y espera, le siguieron con un vibrante: ¡Que viva!
 
Carlo Rodríguez E.

Eppur, si muove ¡y sin embargo se mueve!

Galileo Galilei nació el 15 de febrero de 1564 en Pisa Italia, es el fundador de la astronomía moderna, también es considerado fundador de la ciencia mecánica moderna; formuló la caída de los cuerpos y la inercia; construyó un telescopio con el que exploró el firmamento; la Iglesia lo juzgó por sus teorías astronómicas.

La Teoría de Nicolás Copérnico.-

En 1615, el científico italiano envió una carta a su protectora, María Cristina (nombre de mi abuela materna), la gran duquesa de Lorena –esposa de Fernando I de Médici, gran duque de Toscana-. En ella el sabio avalaba la teoría del astrónomo polaco Nicolás Copérnico de que la Tierra y los planetas giraban sobre sí mismos y alrededor del Sol. Una idea que contradecía el principio, hasta entonces inmutable y defendido por la Iglesia, de que la Tierra era el centro del universo.

Fundadores de la Comunidad Científica Internacional.-

Johannes Kepler, astrónomo alemán, el descubridor de las órbitas elípticas de los planetas alrededor del Sol, confirmó los descubrimientos de Galileo. Lo llamativo es que en plena época de guerras de religión en Europa, la observación de las estrellas parecía haber proporcionado a los dos astrónomos las dimensiones exactas de la humanidad. Kepler era protestante y Galileo católico, pero sus credos no impidieron sus relaciones científicas. La sed de conocimiento fue el motor de estos dos sabios, fundadores de lo que hoy denominamos comunidad científica internacional.

Condenado por el dogmatismo.-

Por confirmar la Teoría Heliocéntrica copernicana, refutando científicamente la Teoría Geocéntrica de la Iglesia, casi le cuesta morir quemado vivo, pues, fue procesado por la “santa inquisición”; donde fue obligado a retractarse de sus ideas. La acusación fue difundir ideas que negaban la “verdad infalible” de que la Tierra, y no el Sol, era el centro del universo. La gravedad de la acusación, la insoportable presión de los jueces y el espanto de la probable sentencia, quebraron la resistencia del sabio, que acabó de rodillas abjurando de sus ideas.

¡Y sin embargo se mueve!

La tradición dice que, después de su arrepentimiento, Galileo murmuró una frase que pasó a la historia: Eppur si muove (¡Y sin embargo se mueve!). Se refería al hecho de que la Tierra, pese a todo, giraba alrededor del Sol. El tribunal cambió la pena de muerte por un arresto domiciliario a perpetuidad.

Un perdón tardío.-

La Iglesia Católica ha pedido perdón a Galileo Galilei en dos ocasiones. La primera tuvo lugar el 31 de octubre de 1992. Una comisión vaticana admitió, 350 años después de la muerte del astrónomo, el error que se había cometido con su juicio y su sentencia. La segunda, a finales del 2000, se produjo con motivo del año del Jubileo. La figura de Galileo Galilei fue rehabilitada junto a las de otros dos astrónomos, también defenestrados por sus teorías: el italiano Giordano Bruno y el polaco Nicolás Copérnico.

(Los datos han sido extraídos de la colección Biografías imprescindibles HOMBRES Y MUJERES QUE CAMBIARON EL MUNDO del diario El Comercio).

Libertad de creación intelectual, artística, técnica y científica.-

Es por ello que en la actualidad, contra el dogmatismo y el fundamentalismo, está consagrada la libertad de creación intelectual, artística, técnica y científica, en el Artículo 2º numeral 8 de la Constitución Política del Perú.

 
Beto Lajo

miércoles, 24 de febrero de 2016

Una foto para pensar



Iluminado Kim

El retrato del fundador de Corea del Norte, Kim II-Sung, decora un edificio en la capital de Pyongyang.

La lección de Juliaca


 
Los días 22, 23, 24, y 25 de Octubre de 2013, la ciudad de Juliaca protagonizó una paralización total al cien por ciento, en protesta contra la Municipalidad Provincial de San Román – Juliaca (por haber incrementado los tributos ediles), demandando la “renuncia” del Alcalde Prof. David Maximiliano Mamani Paricahua.

Paro en pleno aniversario.-

Dicho paro se realizó en plena fecha del 87 Aniversario de creación política de Juliaca (24 de octubre); por lo que no se llevaron a cabo el Programa de Festejos, pero, el día central, los vecinos y vecinas huelguistas, se concentraron en la Plaza de Armas, izaron las Banderas y cantaron los Himnos, así celebraron el Día de Juliaca. Bosquejamos algunas conclusiones:

Una huelga vecinal.-

En primer lugar,  esta paralización ha sido liderada y llevada a cabo por las organizaciones vecinales aglutinadas en la Central Única de Barrios de Juliaca, es decir, no ha sido organizada por gremios ni sindicatos como tradicionalmente sucede.

Mesa de Diálogo, inicio de la solución.-

En segundo lugar, la paralización –como nunca- fue total al cien por ciento, empezó con carácter de indefinida, pero, los dirigentes barriales, con buen tino dieron paso a una tregua, surgiendo la Mesa de Diálogo, conformada por representantes de la Municipalidad y de la Central de Barrios.

Huelga contra el municipio.-

En tercer lugar, el paro de una importante ciudad como Juliaca, no fue contra el Gobierno Central ni contra el Poder Ejecutivo ni contra el Poder Legislativo, como acontece normalmente, y así ha sido siempre en las movilizaciones de los últimos diez años en nuestra Patria. Recordemos lo del moqueguazo, tacnazo, baguazo y la protesta aymara del sur de Puno, etc.

Multiplicidad de conflictos sociales.-

En cuarto lugar,  se está dando un nuevo tipo de conflictos sociales, de carácter estrictamente locales, donde el centro del problema de la convulsión son las municipalidades, sobre todo, los alcaldes. Fenómenos políticos locales no estudiados, por ende, no prevenidos, por falta de Entidades Locales en gestión y prevención de conflictos sociales.

Alcalde vacado, nuevamente electo.-

En quinto lugar, lo curioso del evento político de Juliaca, es que su actual Alcalde, ya lo fue en el anterior período (2007 – 2010), en donde fue vacado por sus propios regidores; volviendo a participar como candidato en las últimas elecciones ediles, ganando otra vez. Y en el presente período municipal, ya prácticamente ha sido “licenciado” por el pueblo juliaqueño.

El reto es tener buenas relaciones a todo nivel.-

En sexto lugar, el hecho que la autoridad municipal mantenga buenas relaciones con los medios de comunicación, con las otras entidades públicas de los otros Poderes del Estado (Poder Judicial, Ministerio Público, Ministerio del Interior, etc.), no lo hace inmune a las protestas.

No es suficiente hacer obras.-

En sétimo lugar, creer que con hacer obras, el pueblo va a dejar pasar por alto situaciones de ausencia de transparencia, indicios de corrupción, la burla por el incumplimiento de promesas, gestos de prepotencia, actos de nepotismo, y otras infracciones. Es un grave error.

El diálogo es la base de la nueva democracia ciudadana.-

El malestar se fue gestando desde el primer día de la gestión edil del Alcalde, al no dialogar con los vecinos, al no atender sus pedidos, al no conceder audiencias a las organizaciones populares. Aquí tienen una enorme responsabilidad los Regidores y Regidoras, quienes al no conocer ni cumplir con sus atribuciones y obligaciones, han contribuido al estallido social de Juliaca.

Gobernar con transparencia y participación.-

La principal lección: no es suficiente con hacer obras civiles y con pompa inaugurarlas, para ganarse aplausos. Sino, gobernar con transparencia, con honestidad, con planificación, con participación, dialogando permanentemente con el pueblo, caminando por las calles, evaluando sus peticiones, hablando la verdad. Esa es la lección de Juliaca, no lo olviden.

(éste artículo fue publicado en noviembre de 2013, en el diario Sin Fronteras de Arequipa).    
 
Beto Lajo

 

martes, 23 de febrero de 2016

Ofrenda y sentimiento aprista en la base Mariano Melgar - Arequipa


 

Hablan los compañeros (as).-
Ciro Díaz Montúfar, con afecto reconoció el desprendimiento del c. Juan Vargas Flores puesta de manifiesto durante su militancia; Alfredo García Zevallos, destacó que los apristas estamos para continuar la obra que nos legara Víctor Raúl; Juan Vargas Flores aplaudió a los compañeros que vienen al partido a luchar por la justicia social y criticó a aquellos que lo hicieron para pedir un puesto de trabajo sin merecerlo; Otilia Málaga Oporto siempre leal en las buenas y en las malas; y Víctor Quispe Chiuche, hizo una apretada síntesis de lo que el Gobierno Aprista de Alan García hizo por los pueblos de la parte alta de Mariano Melgar, llevando agua potable y otros servicios. Todos ellos hablaron con la mano en el corazón, fueron momentos de estremecimiento emocional, en la cual los militantes de Mariano Melgar- mostraron su fe en el Aprismo y su vínculo con la memoria de Haya de la Torre.
 
Ofrenda floral a Haya de la Torre.-



En la Base Aprista de Mariano Melgar, en una de sus avenidas, la familia aprista Valencia, hace años colocaron un busto del compañero Jefe Víctor Raúl; a donde la militancia aprista reunida, en romería y coreando lemas como: Víctor Raúl PRESENTE, o Haya o no Haya HAYA SERÁ y otros, se trasladó hasta el pedestal que sostiene el busto del Maestro Indoamericano, colocándose una hermosa y robusta estrella con las siglas APRA. Así terminó una mañana de reivindicada FRATERNIDAD HAYISTA. 
 







Conversando con la Secretaria General.-
Al concluir la Jornada por la Fraternidad Aprista Melgariana 2016, regresamos al local del PAP, cedido por la c. Luisa, sito en la cuadra 06 de la calle Amazonas, se le ubica por el letrero distintivo del APRA. Nos pusimos a conversar con los dirigentes del Aprismo Melgariano, ahí, la c. Mary Luz –Secretaria General del Comando de Acción- nos reveló todo el esfuerzo desplegado para la realización del Homenaje y Reconocimiento; ha visitado a un buen número de casas de compañeros; confesó: “me ha faltado tiempo para llegar a más compañeros”, anunció seguir con ese apostolado de buscarlos en sus domicilios; en esa labor ardua, pero gratificadora –palabras de Mary Luz- encontró diversas situaciones: algunos ya no vivían en el distrito; otros que habían partido al más allá, ciudadanos renegados para el partido y que no quieren saber nada; también quiénes han dejado de ser compañeros. Pero en el balance, el haber rescatado del olvido a muchos apristas, ha resultado asaz positivo y una fuerte inyección de entusiasmo, que es lo que se necesita. Eso lo ha conseguido Mary Luz con los cc. del Comando de Acción de Mariano Melgar. Digno ejemplo a seguir y como dijo la c. Abigail: “El APRA más que palabras es acción, es hacer y es dar ejemplo”; cc. de Mariano Melgar, gracias por la fuerte dosis de FRATERNIDAD revivido, el domingo 21, que lo hemos palpado, lo cual mereció un comentario del c. Carlos Rodríguez E. nuestro artista de las fotografías: “Hacía tiempo que no sentía Aprismo, y hoy lo he visto y sentido”, sus imágenes muy bien logradas, son pruebas irrefutables de lo mencionado.
 

 

 
Beto Lajo

lunes, 22 de febrero de 2016

Almuerzo en la cima de un rascacielos


Año: 1932
Lugar: New York, EE.UU.
Fotógrafo: Charles C. Ebbets

Esta fotografía fue tomada (supuestamente) durante la construcción del edificio GE en el centro Rockefeller. Son un grupo de obreros almorzando en una viga transversal a gran altura. Al fondo se puede apreciar el Central Park.
No se sabe con certeza si esta fotografía es real, pues se ha dicho que se trata de un montaje..