miércoles, 25 de noviembre de 2015

Fotografía de hoy

                               Tortugas de las Galápagos.

Personajes de la historia : Hipatia

En el año 415 se apagó bruscamente la estrella de la matemática, astrónoma y filósofa pagana Hipatia de Alejandría, cuando una turba de cristianos exaltados la mató con extrema crueldad. Este trágico hecho marcó el ocaso de la cultura pagana en el mundo antiguo
 
Por Carlos García Gual. Asesor de Historia National Geographi. Catedrático de la Universidad Complutense de Madrid.

 
En el mes de marzo del año 415, en plena Cuaresma, un crimen sacudió la ciudad de Alejandría: una muchedumbre vociferante atacó a la respetada y sabia Hipatia, la mató y se ensañó con sus restos. Los asesinos formaban parte de «una multitud de creyentes en Dios», que «buscaron a la mujer pagana que había entretenido a la gente de la ciudad y al prefecto con sus encantamientos». Así habla de la filósofa –como de una bruja– la crónica de Juan, obispo de Nikiu, una diócesis del delta del Nilo. Escrita casi tres siglos después del asesinato de Hipatia, es el texto que ofrece más detalles sobre su muerte, y también muestra una clara animadversión hacia la estudiosa, cuyas hechicerías habrían justificado su atroz final. Pero ¿quién fue en realidad Hipatia y por qué murió?Para responder a esta pregunta debemos trasladarnos a la Alejandría de comienzos del siglo V. Por entonces, la espléndida metrópoli fundada por Alejandro Magno, famosa por su Museo (un extraordinario centro científico), su enorme Biblioteca y sus grandes templos, aún mantenía una considerable población y era la capital de Egipto. Como ciudad del Imperio romano de Oriente, la gobernaba un prefecto enviado por el emperador de Constantinopla; pero, de modo no oficial, gran parte de su gente obedecía los dictados de su obispo y patriarca, quien velaba por la fe y la ortodoxia de la comunidad cristiana.







Desde que el emperador Teodosio I había proclamado el cristianismo como religión única del Imperio, el poder eclesiástico se había instalado en las ciudades e iba asfixiando los reductos del paganismo. Y actuaba con una intolerancia feroz, no sólo contra los adeptos a los antiguos cultos, sino contra los disidentes de todo tipo, ya fueran herejes o judíos, muy numerosos en Alejandría. En esta ciudad, tanto el clero como los monjes de los desiertos vecinos y los llamados parabolanos –unos servidores de la Iglesia que también actuaban como sus guardias– seguían los dictados del obispo, y en momentos de conflicto no vacilaban en promover violentos disturbios para demostrar su fuerza, destruir los templos de los infieles y acallar sus voces.
Fue así como, instigados por el obispo Teófilo, estos fanáticos causaron grandes destrozos en diversos santuarios paganos, y en el año 391 saquearon e incendiaron el famoso Serapeo y su espléndida biblioteca. El templo de Serapis, un emblema glorioso de la ciudad durante siglos, fue convertido en iglesia cristiana, al igual que el Cesareo, un antiguo  templo dedicado al culto del emperador. Quienes se negaban a convertirse a la fe dominante sufrían el asedio cristiano. Resultaban vanos sus intentos de apelar en su socorro a la corte imperial de Constantinopla, carcomida por las intrigas e impotente para frenar los tumultos de la masa fanática.
En este contexto se sitúa el martirio de Hipatia. Su muerte resonó como una campanada fúnebre en el ocaso de Alejandría, el antiguo centro de la ciencia, la cultura y el arte helenísticos. Tanto los truculentos detalles del crimen como la manifiesta impunidad de los asesinos han hecho de la muerte de Hipatia un escándalo histórico memorable. Los testimonios conservados sobre la figura de Hipatia y su siniestro final proceden de dos historiadores eclesiásticos, Filostorgio y Sócrates el Escolástico, que escribieron unos veinte años después del crimen y no ocultan su reprobación ante lo espantoso de aquel acto fanático. También del neoplatónico Damascio de Damasco, que escribió medio siglo más tarde, recogiendo ecos y datos de tan escandaloso suceso, y del obispo Juan de Nikiu, mucho más tardío.

 

¿Quién era Hipatia?


Todos coinciden en destacar que Hipatia sobresalió como estudiosa de las ciencias y la filosofía, materias a las que se dedicó desde joven. Era hija de Teón, un ilustre matemático del Museo y astrónomo notable. Hipatia, pues, era una digna heredera de la gran tradición científica del Museo, pero a la vez se convirtió en una renombrada profesora que daba lecciones públicas sobre las ideas de Platón, y seguramente de Aristóteles, atrayendo numeroso público. Esto lo sabemos también por las cartas muy afectuosas que escribió uno de sus más fieles discípulos, Sinesio de Cirene. En algunas pide consejo a su «queridísima maestra», y en otras habla de ella a sus amigos con afecto y admiración. Incluso se promete a sí mismo que recordará a Hipatia en el Hades, esto es, en el Más Allá.
Hipatia, pues, formaba parte de la élite pagana fiel a sus antiguas ideas y creencias, y velaba por el legado clásico en un ambiente que se iba volviendo más y más hostil hacia la herencia ilustrada del helenismo. Respecto del saber de Hipatia, Sócrates el Escolástico escribe: «Llegó a tal grado de cultura que superó a todos los filósofos contemporáneos, heredó la escuela platónica que había sido renovada en tiempos de Plotino, y explicaba todas las ciencias filosóficas a quienes lo deseaban. Por eso quienes deseaban pensar de modo filosófico acudían hacia ella de todas partes». Es interesante esa mención de que «heredó la escuela», es decir, la enseñanza de la doctrina platónica renovada por el filósofo Plotino, que nosotros conocemos como neoplatonismo.
Por otra parte, tanto Filostorgio como Damascio señalan que Hipatia aventajó a su padre en saber, en astronomía y en su dedicación a la filosofía. Dice Filostorgio: «Aprendió de su padre las ciencias matemáticas, pero resultó mucho mejor que el maestro, sobre todo en el arte de la observación de los astros».

 
 
 

Y Damascio: «De naturaleza más noble que su padre, no se contentó con el saber que viene a través de las ciencias matemáticas a las que él la había introducido, sino que, no sin altura de espíritu, se dedicó también a las otras enseñanzas filosóficas». Es decir, Hipatia siguió las enseñanzas del padre matemático, pero fue más allá en sus estudios de los movimientos de los astros y, sobre todo, al ampliar el horizonte de sus investigaciones desde la ciencia hacia la filosofía. Eso la hizo famosa y atrajo hacia ella a muchos oyentes y discípulos.
Damascio continúa: «Puesto que era así la naturaleza de Hipatia, es decir, tan atractiva y dialéctica en sus discursos, dispuesta y política en sus actuaciones, el resto de la ciudad con buen criterio la amaba y la obsequiaba generosamente, y los notables, cada vez que hacían frente a muchas cuestiones públicas, solían aproximarse a ella [...] Si bien el estado real de la filosofía estaba ya en una completa ruina, su nombre parecía ser magnífico y digno de admiración para aquellos que administraban los asuntos más importantes del gobierno». Hipatia, pues, era una figura extraordinaria: mujer, pagana y sabia, influyente y con numerosos discípulos, muy admirada en la ciudad. Todo esto hizo que su eliminación por parte de cristianos fanáticos tuviera un carácter ejemplar. 

 

 

Un móvil

El siniestro suceso ocurrió en el año 415, y fue oscuramente instigado por el obispo Cirilo, sucesor y sobrino de aquel patriarca Teófilo que había impulsado a las masas devotas a destruir el Serapeo. Como su tío, Cirilo era un patriarca con mucho poder, intrigante y taimado. Sin embargo, tras su muerte no tardaría en ser santificado por sus servicios y méritos. No sabemos bien qué desencadenó la furia de Cirilo contra Hipatia, quien ni siquiera era una intelectual combativa y hostil al cristianismo. De hecho, tenía discípulos cristianos como aquel Sinesio que le escribió tantas cartas y que llegó a ser obispo de Tolemaida.
Damascio ofrece una acusación clara  contra el patriarca y explica las causas de su hostilidad hacia la filósofa: «Ocurrió un día que Cirilo, obispo del grupo opuesto, pasaba por delante de casa de Hipatia y vio una gran multitud de gente y de caballos a su puerta. Había quienes llegaban, quienes se marchaban y quienes esperaban. Cuando Cirilo preguntó por el significado de aquella reunión y los motivos del revuelo, sus criados le explicaron que era la casa de la filósofa Hipatia y que ella estaba saludándoles. Cuando Cirilo oyó esto le entró tal ataque de envidia que inmediatamente empezó a conspirar su asesinato de la manera más detestable». La envidia, pues, habría sido el desencadenante de  los hechos.
Pero queda otro motivo que pudo influir en la inquina del obispo: las buenas relaciones de Hipatia con Orestes, el prefecto de la ciudad, que años antes había sido objeto de otro ataque callejero de los mismos fanáticos, uno de los cuales lo había herido en la cabeza con una piedra. El agresor, un monje llamado Amonio, fue sometido a tortura y falleció, tras lo cual Cirilo depositó sus restos en una iglesia y le rindió el culto que se daba a los mártires. Las relaciones entre el poder eclesiástico y el poder civil se habían tensado hasta el extremo, e Hipatia reunía la doble condición de pagana y próxima a Orestes, lo que no podía menos que concitar el odio del patriarca. Cuando Damascio califica a Cirilo de «obispo del grupo opuesto» quizá tenga en mente a quienes se enfrentaban a él, con Orestes e Hipatia como cabezas visibles.
 

El asesinato

La filósofa murió durante el cuarto año del obispado de Cirilo. Una turba de monjes venidos de los yermos próximos o de parabolanos rodeó en pleno día a Hipatia en la misma puerta de su casa. La arrastraron a golpes hasta el interior de una iglesia, y allí la desnudaron y la descuartizaron, desgarrando sus carnes con conchas y tejas, y después de muerta quemaron sus restos en una hoguera para borrar su recuerdo. La brutal escena semejaba un sacrificio humano en un ritual de inaudita ferocidad, como si inmolaran una víctima a un dios bárbaro. Anotemos de paso que, ya que era una famosa profesora unos veinte años antes, Hipatia no murió tan joven como creían algunos pintores románticos, imaginándola como una bellísima muchacha desnuda y sacrificada en un altar por los furiosos monjes. Debía tener cincuenta años o más cuando fue tan cruelmente asesinada.

Para saber más

Hipatia de Alejandría. Maria Dzielska. Siruela, Madrid, 2009.
Hipatia. Clelia Martínez Maza. La Esfera, Madrid, 2009.
Filosofía y ciencia en Hipatia. Pedro Jesús Teruel. Gredos, Madrid, 2011.
Hipatia de Alejandría. Charles Kingsley. Edhasa, Barcelona, 2009.

 

martes, 24 de noviembre de 2015

Coloquiando con el maestro II


El Estadista Indoamericano Víctor Raúl Haya de la Torre, quién acercó a los estudiantes san marquinos a los obreros y juntos lucharon por la justicia social (1918), quién redactó el Decreto Supremo de 15 de Enero de 1919 estableciendo la Jornada de trabajo de 8 horas diarias (1919), quién organizó el Primer Congreso Nacional de Estudiantes para impulsar la Reforma Universitaria (1920), quién fundó la Universidad Popular Manuel Gonzáles Prada (1921). Nos dijo:

SOLO UN PACHACUTEC

“Haya de la Torre anotó:

a)   La geografía andina produjo una de las más admirables civilizaciones.

b)  Este milagro cultural floreció en escenario donde la altura –de ichu y piedra- era adversa y agresiva.

c)   Ese habitat no ofreció el menor auspicio para que el Tawantinsuyo modele cultura tan avanzada.

 

Allí están los mismos espacios, los mismos climas, el mismo ichu, las mismas piedras, y, sin embargo, en los Andes peruanos no se ha producido otro Pachacutec. Desde la caída y desmantelamiento del Tawantinsuyo, sólo hemos padecido malos gobiernos, políticos inmaduros que se agitan y agotan devorados por simplismos obsesionantes y por manías de grandeza, cuando no por apetitos de lucro” (Coloquios de Haya de la Torre de Ignacio Campos, OKURA Editores S.A., Edición 1986, pág. 54-55).

FORMADOR DE ESTADISTAS

Ante tal realidad, el Maestro Víctor Raúl, formó cuadros políticos y técnicos con solvencia moral, talento político y honestidad económica, ahí están: Manuel Seoane Corrales, Antenor Orrego, Luís Alberto Sánchez, Ramiro Prialé, Carlos Mnauel Cox, Luís Heysen Incháustegui, Armando Villanueva del Campo, Andrés Townsend Ezcurra, Manuel Arévalo, Luís Negreiros Vega. Todos ellos con condiciones para asumir la Jefatura de Estado, capaces, austeros, luchadores y consecuentes.
 
Beto Lajo

Efemerides : Brasil doblega a los nazis en Italia

Un día como hoy en 1944, y en el marco de la Segunda Guerra Mundial— comienza la Batalla de Monte Castello, Italia, entre la fuerza expedicionaria brasileña y las tropas alemanas nazis.

El general alemán Otto Freter-Pico se entrega a la FEB en Italia.
 
Al principio, no era obvio que Brasil se uniría a los aliados. Inicialmente, se mantuvo neutral, colaborando minimamente tanto con Los Aliados como con Las Potencias del Eje . Pero después del ataque a Pearl Harbor, los EE.UU entraron en guerra. Brasil que dependía economicamente de ellos, firmo un acuerdo en Panamá, y entro de forma activa en la Segunda Guerra Mundial.

La Fuerza Expedicionaria Brasileña (o FEB), fue el nombre dado a la fuerza militar brasileña compuesta por 25.300 hombres que luchó junto con los Aliados en la Campaña de Italia.
 
Emblema de la FEB con el dibujo de la cobra fumando en pipa.
 
Las primeras victorias de la FEB ocurrieron en noviembre de 1944 con la ocupación de las ciudades italianas de Massarosa, Camaiore y Monte Prano. Los brasileños no acostumbrados al frió, combatieron durante el riguroso invierno de aquel año en los Apeninos, donde se enfrentaron a temperaturas de hasta veinte grados bajo cero y mucha nieve.
 
 
Al final de la campaña, la FEB había conseguido mas 20.000 prisioneros (14.779 solo en Fornovo) 80 cañones, 1500 vehículos y 4000 caballos, siendo victoriosos en 21 batallas.

 Italianos de Montese dan la bienvenida a soldados brasileños de la FEB.

 
Como muestra del valor mostrado por los brasileños, fue el combate de 3 soldados. Quienes en misión de patrulla, se encontraron con una compañía del ejército alemán formada por casi 100 hombres, recibiendo orden para entregarse, ellos se tiraron al suelo y abrieron fuego contra los alemanes, hasta acabar la munición. No satisfechos, se enfrentaron con sus bayonetas avanzando, muriendo frente a la superioridad numérica del ejercito nazi. Como reconocimiento al valor de esos soldados, los alemanes dejaron al lado de sus tumbas, una cruz con el epitafio “DREI BRASILIANISCHEN HELDEN” (tres héroes brasileños).



Y la cobra fumo. 293 días de combate, 20573 alemanes hechos prisioneros y 465 muertos en combate.

Nos escriben

Señor Doctor
Norberto Lajo Paredes

Estimado Norberto

He leído con atención  su documento "Nuevo Modelo Ciudadano de Gobierno Local (Primera Parte)", por lo que le extiendo mi felicitación.
Ha logrado Ud. condensar, en pocas líneas, los documentos y actos fundamentales para establecer las bases de una eficiente gestión municipal, más allá del factor político.
Sin duda alguna, logra Ud su cometido: establecer un nuevo modelo de gobierno local.
Cordialmente,

Johnny Mállap Rivera
Abogado
 

lunes, 23 de noviembre de 2015

Revienten los pozos

 
 
 
El modelo primario exportador peruano es un diagnóstico  psiquiátrico que revela quienes somos en nuestra sustancia mental más íntima. Y después de eso es también un juicio de que cosa hemos hecho por mejorar el país, en la definición estrictamente económica, desde que se lo arrebatamos a los españoles.
Cuando una sociedad cree que puede vivir estupendamente cazando, pescando y recolectando como en el paleolítico en el siglo XXI, es porque algo anda muy mal en su cabeza. Esas actividades de subsistencia ya fueron superadas por la historia, sin embargo en el Perú la historia es arqueología pura,  mira y camina hacia atrás. Lo único que hemos conseguido hacer en todos estos años ha sido industrializar el pasado. Es decir, que si no cogemos la Chaquitaclla o la Raucana es porque somos muchos más hoy para alimentar.
Hay una noticia que se esperaba como el niño, igual de dramática, sobre el precio en caída de las materias primas. Que no solo se limita al petróleo. Sino prácticamente a todo lo que producimos. zinc, hierro o níquel etc., que han perdido más de un tercio de su valor en el último año. El culpable no es China, el principal exportador de estos metales, que está completamente desacelerada, inerte diríamos, tampoco la creciente fortaleza del dólar. Los culpables somos nosotros. Que creemos que si metemos más inversión para la producción bruta sobre nuestros recursos vamos a gozar de un estado definitivo de prosperidad. Y esa no es la salida. Las vías de salida de nuestra pobreza no están en las Tías Marías. Menos en la agricultura minifundista, caótica, primitiva y en términos globales, abandonada a su suerte. La agricultura en este sentido, es la minería de la tierra. Primaria, mal cotizada, sin valor agregado, y mentalmente, es la instalación económica en el paleolítico.
El Bloomberg Commodity Index, que es un índice de la evolución de los precios de los productos primarios, y donde están comprendidos tanto los plátanos y el café, como el petróleo y el gas, se acomodó hace unos días en el nivel más bajo desde finales de los noventas.
Pekin nos está matando al hacernos ver que si no cambiamos de modelo nunca vamos a despegar de la miseria. Ahora China ya no quere ser el grandísimo consumidor mundial que fue, ahora quiere vivir incentivando su consumo interno. Y la verdad es que ya no tiene el poder suficiente para comprar todo lo que antes compraba. ¿Entonces que vamos a hacer si China ya no puede comprar nuestros productos? ¡Que vamos a hacer si nuestra oferta ya no tiene comprador! Fácil. Vamos a dejar de producir, o a venderlos a precios de regalo. Y esperar que los precios de los productos agrícolas, concretamente, no se desplomen sostenidos por el aumento de la población en el mundo. Así estamos. ¿Y en relación al resto de precios? Bueno que se reequilibren por acto de magia. Y eso es lo que va a ocurrir si la política internacional nos da una mano con KIrkuk, Irak, que es la segunda reserva de crudo más grande del país en manos ahora de Isis. Los mandatarios, Obama y Hollande han declarado que lo prioritario en el combate a esta organización terrorista es volar sus pozos de petróleo con los que se financia. Se sabe que Isis controla el oro negro además de KIrkuk, de todo Siria. Hablamos de cinco millones de barriles al día. Si desaparecen de la economía podría revalorarse el petróleo. Fuera de esa receta explosiva, seguiremos esperando sin fecha de término a la vista, que China se reanime, y occidente se repotencie. O que algún iluminado inicie por fin, un plan revolucionario como la solución total de una etapa con un modelo primitivo de sobrevivencia al cual la clase política, y la mayoría de candidatos, por estupidez, suponen de extraordinaria prevalencia nacional. 

 
 
 
 
Carlos Rodríguez E.

Coloquiando con el maestro


El Maestro Víctor Raúl Haya de la Torre, siempre hizo pedagogía y educó al pueblo, mediante los coloquios, organizado por la Universidad Popular “Manuel Gonzáles Prada”, los mismos se realizaban los días martes y jueves, y lo hacía en el Aula Magna de la Casa del Pueblo de Alfonso Ugarte de Lima; lamentablemente no se está continuando con esta hermosa tarea de profundo contenido cívico que, en algún momento hay que retomarlo. Empezaremos con el tema:

EL MILAGRO DE LA LLAMA

 
Al destacado docente universitario Ignacio Campos, le debemos haber escrito y plasmado en textos, los “Coloquios de Haya de la Torre”, su última publicación data de 1986 por OKURA Editores S.A. siendo un resumen de lo disertado por el Maestro. En la página 74 leemos: “Haya de la Torre relevó el realismo admirable de los Incas, su autenticidad de visión de la realidad que les correspondió encarar. Ellos afrontaron las durezas agresivas de una geografía inhóspita, cuando los hombres carecían de los avances actuales de ciencia y técnica para reducir resistencias de la naturaleza”. Agrega “El Maestro puso acento especial en indicar a sus alumnos que los Incas realizaron el milagro de optimizar la domesticación de la llama, como animal de carga que liberó a los trabajadores del transporte”.

LA LLAMATERAPIA

En un programa internacional de salud humana de RPP TV, del día domingo 22 de noviembre, se nos ha dado a conocer, por la psicoterapeuta Juliana Wideimar, la aplicación, en Alemania, de la “llamaterapia”, para curar del strees a las personas que la padecen, consistiendo en pasear, por el campo durante una hora, acompañado de una llama. La propulsora de esta original terapia, explica las bondades de la llama: es un animal pacífico; no afecta a los alérgicos; es mejor que el perro, pues, también se estresa; y que el caballo, por ser grande puede ocasionar accidente. En dicho programa entrevistan a las pacientes, quiénes manifestaron sentirse aliviadas a los treinta minutos y muy satisfechas.