lunes, 18 de enero de 2016

José María Arguedas: el más grande indigenista


 
Coincidimos que es un gran escritor y novelista, también un apasionado investigador y reivindicador de la cultura indígena; yo diría es el fundador del orgullo andino y un fervoroso convencido que el futuro próspero y justiciero del Perú, está en el rescate y desarrollo de la cultura andina y de la sierra.

Alma, corazón y mente indigenista.-

Nació en Andahuaylas, el 18 de enero de 1911, de pequeño quedó huérfano de mamá, estudió primaria en San Juan de Lucanas, Puquio y Abancay, lugares donde su padre ejercía la abogacía; al relacionarse con los niños indígenas, aprendió el quechua con sus costumbres; la secundaria lo hizo en Ica y Huancayo; mayormente, estudió, creció y escudriñó en la sierra, en cuya realidad histórica, cultural y comunal se adentró, acogió y proyectó. Su formación profesional la realizó en la Universidad de San Marcos en Lima, obtuvo los grados de Bachiller y Doctor en Etnología y Arqueología; y se desempeñó como profesor secundario, funcionario de Institutos de Investigación, museos y de organismos del Ministerio de Educación; llegando a ser docente universitario.

El gran pueblo andino.-

En octubre de 1968, obtuvo el premio “Inca Garcilaso de la Vega”, por tal motivo hizo uso de la palabra, dicho discurso está recopilado en “LOS 60 LIBROS QUE TODO PERUANO CULTO DEBE LEER”, editado y publicado por la Revista Caretas (por su sesenta aniversario), Tercera Edición: octubre 2010. Me pregunto ¿los candidatos, a la presidencia y al congreso, lo habrán leído? Ahí, Arguedas, dijo: “La ilusión de juventud del autor parece haber sido realizada. No tuvo más ambición que la de volcar en la corriente de la sabiduría y el arte del Perú criollo el caudal del arte y la sabiduría de un pueblo al que se consideraba degenerado, debilitado o ‘extraño’ e ‘impenetrable’ pero que en realidad, no era sino lo que llega a ser un gran pueblo, oprimido por el desprecio social, la dominación política y la explotación económica en el propio suelo donde realizó hazañas por las que la historia lo consideró como gran pueblo” (pág. 177).

Los muros aislantes de las naciones.-

En el mundo tuvimos el Muro de Berlín que, separó por mucho tiempo, a la Alemania Democrática oriental comunista soviética; de la Alemania Federal occidental, capitalista proestadounidense; no podemos dejar de mencionar a La Muralla China, construida al parecer para protegerse de los enemigos invasores. En la actualidad, se tiene el muro israelí; y el muro fronterizo EE.UU. – México. José M. Arguedas, nos habla de “los muros aislantes” no necesariamente de fierro y cemento, sino, de discriminación y marginación, al respecto nos dice: “Dentro del muro aislante y opresor, el pueblo quechua, bastante arcaizado y defendiéndose con el disimulo, seguía concibiendo ideas, creando cantos y mitos” (pág. 177); acto seguido advierte “Y bien sabemos que los muros aislantes de las naciones no son nunca completamente aislantes” (pág. 177); luego hace una confesión: “A mí me echaron por encima de ese muro, un tiempo, cuando era niño; me lanzaron en esa morada donde la ternura es más intensa que el odio y donde, por eso mismo, el odio no es perturbador sino fuego que impulsa” (págs. 177 – 178).

Perú: país diverso y múltiple.-

Haciendo un deslinde y enfrentando a los fundamentalistas de uno y otro lado, enfáticamente señaló: “Yo no soy un aculturado; yo soy un peruano que orgullosamente, como un demonio feliz habla en cristiano y en indio, en español y en quechua” (pág. 178); agrega “Las dos naciones de las que provenía estaban en conflicto” (pág. 178); finalmente asevera “No, no hay país más diverso, más múltiple en variedad terrena y humana; todos los grados de calor y color, de amor y odio, de urdimbres y sutilezas, de símbolos utilizados e inspiradores” (pág. 178).

“Todas las sangres” y los conflictos mineros.-

Considero su novela “Todas las sangres”, como la obra cumbre donde refleja la realidad del Perú de la década de los 60s. Sin embargo, es urgente volverlo a leer y releer y examinar, porque nos va a ayudar a entender los conflictos sociales –en torno a la minería- que se están dando, en nuestro país, del presente Siglo XXI. Lástima que las municipalidades, no programen actividades culturales de análisis de obras de grandes peruanos, de todos los campos que, nos ayudarían a superar, nuestros problemas.

Beto Lajo
 

domingo, 17 de enero de 2016

Charis Wilson, por EDWARD WESTON



 
"Tuve claro que quería ser fotógrafo desde la primera vez que vi este desnudo de Charis Wilson, modelo, musa y amante de Edward de Weston. Para mí esta foto de una mujer joven posando bajo el sol californiano representaba la fusión entre la fuerza creadora y el deseo de vivir. Era la perfecta promesa de sexo y felicidad para un chaval de 13 años recién llegado de Canarias, que aún trataba de adaptarse a una ciudad de inviernos duros y ambiente crispado, aquel Madrid de la Transición.
Décadas más tarde leí en los diarios de Weston que en los Estados Unidos de los años 30 era ilegal enviar imágenes "pornográficas", es decir, desnudos en los que apareciera el vello púbico, aunque fuera un solo pelo. Por ello el fotógrafo, si vendía una copia, debía, literalmente, mirarlas con lupa antes de meterlas en un sobre y confiar el transporte al servicio postal. En este caso, las copias debían entregarse en mano".

El Perú en la Antártida


 
 
Una porción de área de la Antártida forma parte del territorio peruano, en razón a que nuestro país, el 10 de abril de 1981, se adhirió al Tratado Antártico (firmado el 01 de diciembre de 1959, vigente desde el 23 de junio de 1961); aprobándose por el Congreso de la República mediante Resolución Legislativa Nº 23300 del 04 de noviembre de 1981.

Derechos del Perú en la Antártida.-

Nuestra Patria hizo reserva de sus derechos de territorio amparándose en el Principio de Defrontación e influencia antártica en su clima, ecología y biología marina, aduciendo además continuidad geológica y vínculos históricos (datos extraídos de Wikipedia de Internet).

La Primera Expedición Científica.-

El 05 de enero de 1988, parte el primer grupo de expedicionarios peruanos a la Antártida, a bordo del buque científico Humboldt, materializándose la presencia del Perú, en dicho continente gélido, y el año siguiente (1989) se construye la Base Machu Picchu; adquiriendo el Perú la calidad de miembro consultivo (con voz y voto) del Tratado Antártico.

Continente deshabitado.-

Sólo es habitado por científicos y militares, en un número de 1000 (mil) personas en invierno y 10 000 (diez mil) en verano; dada su ubicación en el extremo sur del globo terráqueo, el día dura seis meses, y la noche los otros seis meses, es decir, durante seis meses el sol está las 24 horas, no se oculta, y durante los otros seis meses, no hay sol.
 
Beto Lajo

sábado, 16 de enero de 2016

Los hermanos Marx

   
 
Los Hermanos Marx fue una familia de cómicos estadounidense, originarios de Nueva York. De enorme éxito tanto en el Vodevil, como en Broadway y posteriormente en el cine, cinco de sus películas están incluidas en la lista de las 100 mejores comedias del American Film Institute.
El núcleo del grupo fueron los tres hermanos mayores, Chico, Harpo y Groucho; cada uno intepretaba a un tipo de personaje. Los dos hermanos más jóvenes, Gummo y Zeppo, no desarrollaron sus personajes de la misma manera y finalmente abandonarían la actuación para ejercer otros oficios. Gummo no participó en ninguna de las películas, y Zeppo solo apareció en las cinco primeras. Los cinco hermanos nunca aparecieron juntos en un escenario.
El éxito les llegó gracias a las obras de Broadway I'll Say She Is (1923-1925), Los cuatro cocos (1925-1928) y El conflicto de los Marx (1928-1929). Los cuatro cocos sería el primer título en ser llevado al cine para la Paramount en 1929. Luego vendrían catorce títulos más, pasando de los grandes éxitos de las primeras a las últimas, bastante más discretas tanto en beneficios económicos como en calidad.
Groucho recibió un óscar honorífico en 1974, tres años antes de su muerte.

Los comienzos

El talento musical de los hermanos se basaba en que pertenecían a una familia de tradición artística. Harpo estaba especialmente dotado, de modo que podía tocar prácticamente cualquier instrumento, aunque su especialidad era el arpa, de cuyo nombre, según una teoría, se derivaba el suyo; en varias películas podemos ver a Harpo tocando el arpa. Chico fue un excelente e histriónico pianista, y Groucho tocaba la guitarra.
Sus inicios fueron en espectáculos de vodevil; Groucho debutó en 1905, básicamente como cantante. En 1907 él y Gummo cantaron juntos, y con Mabel O’Donnell formaron Los Tres Ruiseñores. Al año siguiente, Harpo se convirtió en el cuarto Ruiseñor. En 1910 el grupo se amplió, y en él participaron la madre y la tía Hannah, cambiando su nombre por Las Seis Mascotas.
Durante una actuación en la Opera House de Nacogdoches (Texas), se produjo una interrupción a causa del sonido de fuertes golpes producidos en el exterior, en la carretera. La audiencia se precipitó afuera para ver lo que pasaba, y cuando regresó, Groucho comenzó a insultar al público, diciendo "Nacogdoches está lleno de cucarachas", y otras lindezas contra ese pueblo y el estado de Texas. Pero lejos de enfadarse, el público estalló en carcajadas, por lo que la familia empezó a barajar la posibilidad de emplear las posibilidades cómicas del grupo.
Poco a poco las actuaciones evolucionaron, y junto con las canciones aparecían algunos números cómicos, generalmente pequeñas comedias musicales, como el número de la escuela en el que Groucho encarnaba a un profesor con marcado acento alemán, y los alumnos eran Harpo, Gummo, y desde 1912, Chico. La última versión del número de la escuela, llamada "De nuevo a casa", fue escrita por Marcelo Ceppi y Al Shean. En esta época Gummo se vio obligado a dejar el grupo para luchar en la Primera Guerra Mundial. Zeppo lo reemplazó en los últimos años de espectáculos de vodevil, y se incorporó a la nueva etapa en Broadway, y a las películas que vinieron a continuación.
Durante la Primera Guerra Mundial el sentimiento antigermánico creció en EEUU, por lo que la familia intentó ocultar su origen alemán. Harpo cambió su auténtico nombre de pila de Adolph a Arthur, y Groucho dejó de hacer papeles de personajes "alemanes".
Por aquel entonces los hermanos, llamados ahora "Los Cuatro Hermanos Marx" empezaron a desarrollar su estilo único de comedia, y a desarrollar cada uno un personaje característico. Tanto Groucho como Harpo reconocen en sus memorias que los ahora famosísimos personajes que encarnaban fueron creados por Al Shean. Groucho se empezó a pintar un grueso bigote con betún, y adoptó un extravagante andar a zancadas, Harpo se puso una peluca roja, tocaba una bocina y simuló ser mudo, Chico empezó a hablar con un falso acento italiano (que copiaba de unos vecinos), y Zeppo adoptó los ademanes juveniles de un gentil galán.
Las personalides artísticas de Groucho, Chico y Harpo se dice que estuvieron basadas en la auténtica personalidad de cada uno (aunque desde luego Harpo podía hablar perfectamente). Zeppo, por otra parte, era el más gracioso de los hermanos fuera del escenario, a pesar de que sus papeles artísticos eran serios y poco lucidos. Era el más joven de todos, y creció bajo la supervisión de sus hermanos; aprendió a imitarlos a la perfección, de modo que en caso de necesidad podía reemplazarlos. "Hizo tan bien de Capitán Spaulding en El Conflicto de los Marx, que le habría dejado seguir haciendo ese papel de modo indefinido, siempre que me hubieran permitido fumar en escena", dijo Groucho.
En la década de 1920 los Hermanos Marx se convirtieron en un grupo favorito del teatro norteamericano. Con su duro y extraño sentido del humor hicieron agudas sátiras de la alta sociedad y la hipocresía humana. También se hizo famosa su capacidad de libre improvisación en escena. Pongamos un célebre ejemplo: En una ocasión Harpo pidió a una chica del coro que cruzase la escena mientras él mismo la perseguía, para ver si Groucho, que estaba en ella, quedaba desconcertado. Sin embargo, y para deleite del público, este simplemente dijo con serenidad mirando el reloj: "Caramba, es la primera vez que veo a un taxi persiguiendo a un pasajero", y cuando Harpo cambió de dirección durante la persecución de la chica añadió: "Puedes poner tu reloj en hora en las 9:20". En otra ocasión mientras Groucho interpretaba una escena romántica Zeppo, entre bastidores, gritó: "¡Ha llegado el basurero!"; Groucho, sin inmutarse le respondió: "Dile que hoy no queremos".
Bajo la dirección de Chico y la dirección creativa de Groucho, el vodevil de los hermanos alcanzó un éxito tal que los convirtió en las estrellas del teatro musical de Broadway, primero con la revista musical I'll Say She Is (1924 - 1925), seguida de dos comedias musicales, Los Cuatro Cocos (1925 - 1926) y Los Conflictos de los Marx (1928 - 1929). El libretista George S. Kaufman trabajó en los dos últimos espectáculos citados, y ayudó a mejorar la definición de los personajes de los Hermanos Marx.

Hollywood

El grupo de los Los Hermanos Marx se hizo célebre cuando Hollywood pasó de hacer películas mudas a sonoras. Los hermanos firmaron un contrato con la Paramount, y dieron un giro a sus carreras profesionales con su participación en varias películas. Las dos primeras películas que hicieron fueron sendas adaptaciones de sus revistas en Broadway: Los Cuatro Cocos (1929) y Animal Crackers (1930), con adaptaciones de George S. Kaufman y Morrie Ryskind; en realidad antes habían filmado una película muda, Humor Risk, pero no llegó a estrenarse nunca.
Su tercer largometraje, Monkey Business (1931) fue el primero que no se basó en un espectáculo anterior. Siguió Plumas de Caballo (1932), en el que los hermanos hacían una sátira tanto del sistema estudiantil universitario norteamericano como de la "ley seca", y se convirtió en su película más popular, llegando incluso a ocupar la portada de la revista Time. Incluía un "gag" que sería recurrente en otras películas, en el que Harpo demuestra que de su gabardina puede extraer cualquier clase de objeto; de hecho, en esta película se saca un mazo de madera, un pez, una cuerda, un lazo, un cartel de una mujer en ropa interior, una taza de café caliente, una espada, y una vela encendida por los dos extremos. La última película que hicieron para la Paramount, Sopa de Ganso (1933), dirigida por el director más prestigioso de cuantos trabajaron con los Marx, Leo McCarey, está considerada actualmente como una de las mejores: es el único de sus largometrajes incluido entre los 100 películas más importantes por el Instituto Americano del Cine. El público consideró que la película era irregular, pero actualmente no se piensa de este modo. En todo caso, y aunque no funcionó tan bien como Plumas de Caballo, hizo la sexta mejor taquilla de 1933.
Los Hermanos Marx dejaron la Paramount sobre todo por diferencias creativas y financieras. Posteriormente Zeppo dejó de actuar y se convirtió en agente de sus hermanos, cargo que desempeñó hasta el final de sus carreras. Los tres Hermanos Marx que ahora formaban el conjunto pasaron a la Metro-Goldwyn-Mayer, y , siguiendo la sugerencia de Irvin Thalberg, decidieron dar un giro a su fórmula humorística. Así, para sus siguientes películas intercalaron entre las escenas de humor otras de tipo romántico, y números musicales no cómicos. Además, el blanco de sus iras fueron en adelante villanos declarados, por lo que se considera que solo las películas de la Paramount muestran su genio en estado puro. Las dos películas filmadas con Thalberg fueron Una Noche en la Ópera (1935), una sátira del mundo de la ópera, en la que los hermanos ayudan a dos cantantes enamorados mientras provocan el caos en la representación de Il Trovatore. La película alcanzó un enorme éxito, y durante décadas (hasta que público y crítica echaron un segundo vistazo a las películas de la Paramount), fue considerada su mejor obra. Dos años más tarde rodaron Un Día en las Carreras (1937), donde los Marx ponían patas arriba una carrera de caballos. Pero en 1936 murió Thalberg repentinamente, por lo que se quedaron de pronto sin su mejor contacto en la MGM.
Tras una corta experiencia con la RKO (El hotel de los líos, 1938), los Hermanos Marx hicieron tres películas más antes de abandonar la MGM, Una Tarde en el Circo (1939), Los Hermanos Marx en el Oeste (1940) y Tienda de locos (1941). Antes del rodaje de Tienda de Locos el grupo anunció que se retiraban del cine, pero la situación económica de Chico era tan desastrosa, y sus deudas de juego tan elevadas que los Hermanos Marx hicieron posteriormente dos películas más: Una noche en Casablanca (1946) y Amor en Conserva (1949), ambas producidas por United Artists. Además también participaron en La historia de la humanidad (1957), aunque aparecían en escenas separadas. Más tarde hicieron un programa especial de televisión, El increíble robo de la joya (1959). Chico y Harpo actuaron ocasionalmente en casinos y locales nocturnos, a veces juntos. Groucho comenzó una carrera como animador de radio y televisión. Desde 1947 y hasta casi 1960 presentó el concurso de humor You Bet Your Life en televisión. También publicó algunos libros, incluyendo su autobiografía Groucho y yo (1959), y Memorias de un Amante Sarnoso (1964).
En 1957 se produjo la única aparición televisiva de los cinco Hermanos Marx, en el programa Tonight! America After Dark. En 1970 se emitió un programa de dibujos animados donde se ofrecían números de cómicos famosos, y los Hermanos Marx prestaron sus voces para sus personajes, a excepción de Chico, que había fallecido en 1961, y de Harpo, que había muerto en 1964. Su número era una recreación de una graciosa parodia sobre Napoleón que en su día había formado parte del espectáculo de Broadway I’ll Say She Is, probablemente recreada por el mismo Groucho.

Nuestra última batalla con chile


 
El Perú nuestra patria, tiene definida técnica, jurídica, incluso, con reconocimiento internacional, todas sus fronteras terrestres con todos los países vecinos: Ecuador, Colombia, Brasil, Bolivia y Chile; también tiene establecido sus fronteras marítimas, tanto con Ecuador –obtenido bilateral y consensualmente- como con Chile alcanzado con el Fallo del Tribunal Mundial de Justicia. Ahora sí podemos concluir enfáticamente, Perú libre de problemas fronterizos y sin conflictos limítrofes.

Demanda ante la Corte Internacional de Justicia.-

El día 16 de enero de 2008 –hace ocho años- el Gobierno Nacional, siendo Presidente Constitucional de la República, Alan García Pérez, Ministro de Relaciones Exteriores, José Antonio García Belaúnde y como Agente Peruano el Embajador Allan Wagner Tizón -con la adhesión patriótica y unificada de todas las fuerzas políticas, sindicales, académicas, empresariales y sociales-; se presentó la demanda marítima contra Chile ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

El Fallo de la Corte Internacional de Justicia.-

Con la demanda marítima, el Perú reclamó un área marítima de aproximadamente 67 139,4 Km2, de los cuales 38 000 Km2 Chile lo tenía como su mar, y 28 471,86 Km2, estaba considerado como alta mar. En mérito al Fallo, dado el día 27 de enero de 2014, nuestro país Perú obtuvo 50 mil km2 de mar, casi el 70% por ciento, que ahora y para siempre es peruano. Es justo destacar que la sentencia se ha aplicado rápida y sin ningún problema, fijándose las coordenadas geográficas –de acuerdo al Fallo- quedando determinadas, por ambos países, el 25 de marzo de 2014.
 
Beto Lajo

viernes, 15 de enero de 2016

La jornada de ocho horas en el Perú


 
“Sólo el Hayismo salvará la Política”, es el libro que publiqué el año 2006, en él incorporé el artículo “Los Actores de las Ocho Horas” (publicado en el diario El Pueblo de Arequipa, el 14 de enero de 1996), en el cual escribo: “El 15 de enero de 1919, los trabajadores del Perú, después de sacrificadas y luctuosas luchas que duraron años cobrando vidas inmoladas en aras de la justicia social, conquistaron la jornada de trabajo de ocho horas diarias, sin disminución del salario que percibían por laborar doce a más horas diarias; en otras partes del mundo se implantó en el siglo pasado, aquí llegó tarde” (pág. 53).

Antecedentes de las ocho horas.-

En la monumental obra de tres tomos “Víctor Raúl el Hombre del Siglo XX” de Roy Soto Rivera, hay abundante y confiable información al respecto: “En el Perú esta reivindicación fue planteada en 1905 por la Federación de Panaderos ‘Estrella del Perú’ en su programa inspirado por González Prada. En noviembre de 1912 se efectuó la famosa huelga de los trabajadores portuarios del Muelle Dársena del Callao, … Esta huelga culminó con el reconocimiento de la jornada de las ocho horas pero sólo para esos trabajadores, de acuerdo a una Resolución de fecha 10 de enero de 1913 dictada por el Presidente Billinghurst” (T. 1, pág. 39). Sigue Roy Soto “Entre el 5 y el 10 de diciembre de 1918, se reunió en Lima el Primer Congreso de la Federación Obrera Local, la primera central sindical formada en el Perú” (ob. cit. págs. 39 y 40), agrega “El gobierno de Pardo dio la Ley 2851 que reconocía el horario de ocho horas de trabajo para mujeres y niños … El 12 de diciembre de ese año se declararon en huelga los trabajadores de la fábrica textil El Inca a raíz de un conflicto social en el que volvieron a plantear la jornada de ocho horas… El diario El Tiempo, en el que escribía José Carlos Mariátegui, brindó amplio apoyo a los huelguistas” (ob. cit. pág. 40).

La participación de Haya de la Torre.-

En la asamblea de la Federación de Estudiantes del Perú – FEP, del 13 de enero de 1919, Víctor Raúl “solicitó la intervención de los estudiantes mediante una delegación” (ob. cit. pág. 41), continúa Roy Soto “La Comisión designada por la FEP estuvo integrada por Haya de la Torre, Bruno Bueno de la Fuente y Valentín Quezada. Los estudiantes fueron recibidos con grandes demostraciones de simpatía en el local del palacio de la Exposición. Recibieron el encargo de entrevistarse con el Ministro de Fomento, Manuel Aurelio Vinelli, político arequipeño de mucho prestigio y que representaba al Partido Liberal de Augusto Durand en el gabinete del Presidente Pardo” (ob. cit. pág. 41). El día 15 de enero de 1919, nos narra Roy Soto “Alrededor de las cinco de la tarde, Víctor Raúl recibió un encargo urgente de parte del Ministro quien le hizo llegar el texto del Decreto … Con el Decreto en las manos Haya se dirigió al local de la asamblea para comunicarles la buena nueva”, luego cita en palabras del mismo Víctor Raúl: “Abriéndome camino en medio de una muchedumbre apretada y expectante pude llegar hasta la plataforma y pedir la palabra… No había mucho que decir. El Decreto fue oído palabra por palabra en medio de un silencio impresionante. Cuando pronuncié el nombre del Ministro que lo refrendaba sólo pude agregar con la voz enronquecida: ‘Hemos triunfado compañeros’. Las manifestaciones de júbilo duraron más de media hora. El recuerdo de aquellos momentos de emoción vivirá conmigo siempre. Sólo después de grandes esfuerzos continuó la Asamblea. Y ya, más sereno, propuse que se levantara el paro general” (ob. cit. pág. 43).

La valiosa adhesión del arequipeño Vinelli.-

Nuestro ilustre Historiador e Ideólogo Roy Soto, nos da a conocer la decisiva intervención del Ministro de Fomento Manuel Vinelli, en la consecución de la jornada de ocho horas, al respecto escribe: “Vinelli les expresó con toda franqueza que estaba dispuesto a librar la batalla definitiva al día siguiente en el Consejo de Ministros, advirtiendo que ‘se estaba luchando contra los intereses de los ricos de Lima’. Haya tuvo un nuevo contacto con el Ministro, alrededor de las tres de la madrugada, cuando éste le comunicó que había resuelto su problema de conciencia pues estaba dispuesto a renunciar en caso de que el gobierno no aceptase su propuesta, mediante la cual se colocó de parte de los trabajadores” (ob. cit. pág. 42).

Intelectuales de izquierda reconocen a Haya de la Torre.-

Jorge Santistevan y Angel Delgado, del Centro de Estudios de Derecho y Sociedad – CEDYS, son coautores del libro “La huelga en el Perú historia y derecho”, de diciembre de 1980, en el capítulo “2. Las restricciones al Derecho de Huelga”, subcapítulo “a. El ascenso de la lucha obrera hasta 1919: la jornada de ocho horas”, dicen: “Los huelguistas buscaron la solidaridad de los estudiantes, a propósito de la cual se produjo la intervención de Víctor Raúl Haya de la Torre” (pág. 48).

Los actores de las ocho horas.-

La jornada de trabajo de ocho horas diarias, viene a ser el Primer Derecho Social Laboral que se conquista en el Perú, recién a inicios del Siglo XX, por lo tanto debemos rememorarla siempre. Y dada la información bibliográfica, es nuestra obligación moral reconocer como sus autores y rendirles homenajes a: los obreros y sus dirigentes que iniciaron la lucha, al Precursor Social Manuel González Prada que la inspiró, al que fuera Ministro de Fomento (Hoy de Trabajo) Manuel Vinelli por ponerse de lado la clase obrera, al entonces Presidente José Pardo que la promulgó, a Haya de la Torre que concretó la solidaridad activa y efectiva de los estudiantes, y a José Carlos Mariátegui nuestro Amauta.
 
Beto Lajo

 

Convergencia democrática - alianza popular

 
 
 
En las elecciones generales de 1985, participó la alianza Convergencia Democrática formada por el Partido Popular Cristiano – PPC, Movimiento de Bases Hayistas – MBH, e independientes; la plancha presidencial estuvo constituida así: Luís Bedoya Reyes del PPC a la Presidencia de la República, Andrés Townsend Ezcurra del MBH a la Primera VicePresidencia, y Esteban Roca por los independientes a la Segunda VicePresidencia.

Movimiento de Bases Hayistas.-

Surgió promovida y organizada por los disidentes apristas: Andrés Townsend, Alberto Borea Odría, Francisco Diez Canseco Távara, Casals, entre otros; facción andresista u orejones, como los denominaban a los seguidores de Andrés Townsend; producto del enfrentamiento con la facción armandista o zapatones (donde se encontraba el entonces Secretario Nacional de Organización Alan García Pérez), como se les llamaba a los seguidores de Armando Villanueva del Campo. Pugna desatada por el control de la dirección partidaria, luego por la derrota electoral sufrida en los comicios, donde Armando Villanueva fue candidato a la Jefatura de Estado y Andrés Townsend lo secundaba en la plancha. Ambas facciones se culpaban de la debacle electoral del APRA.

Convergencia Democrática.-

Particularmente, critiqué este pacto político, porque siempre he considerado al PPC, organización política de la derecha plutocrática, pese a mi aprecio al talentoso compañero Andrés; debo señalar que muchos apristas lo cuestionaron. El APRA con Alan García triunfaron, Townsend, salió elegido Senador, y cuando se dio lo de la Estatización de la Banca, en el Senado votó a favor, e incluso, con su voto, el Partido Aprista, se hizo de la Mesa Directiva con Romualdo Biaggi; es decir, Townsend, no obstante su disidencia, se comportó bien con el Partido Aprista, en momentos muy difíciles.

Treinta años después la Alianza Popular.-

Tres décadas después, en diciembre de 2015, nos dan la noticia de la conformación de la Alianza Popular, entre el Partido Aprista Peruano – PAP, Partido Popular Cristiano – PPC, y Vamos Perú, integrando la plancha: Alan García del PAP a la Presidencia, Lourdes Flores Nano del PPC a la Primera VicePresidencia, David Salazar Morote (Ex Presidente Regional de Apurímac) a la Segunda VicePresidencia. Personalmente, no estoy de acuerdo con esta alianza, pues, siempre que el APRA se ha aliado con grupos de derecha, ha perdido; además, no fue consultado a las bases regionales del Aprismo, ni se ha aprobado en un Congreso ni siquiera en un Plenario.

Reinserción del Aprismo en la sociedad.-

En mi libro “80 Años de ‘El Antiimperialismo y el APRA’ de Haya de la Torre” (publicado el año 2008), en el Capítulo VI “Partido Aprista Peruano: Realidad y Perspectivas”, en el subtítulo “3.- Vincular al APRA a la nación”, digo: “Qué falta, que el Partido Aprista se vincule a la sociedad civil, se modernice y democratice, invite a los ciudadanos más capaces, a los jóvenes con ideas y a los líderes sociales e institucionales” (pág. 60). En el mismo texto escribo: “El APRA marcando distancia del NEOLIBERALISMO PEPECISTA Y PRIVATISTA (resaltado nuestro) y del nacionalismo comunista y estatista” (pág. 06); es decir, destaco la diferencia del Aprismo con la derecha, el neoliberalismo representado en el PPC. Y propongo una reinserción del APRA con el pueblo, con los microempresarios, con los gremios, con los frentes de defensa, con los Colegios Profesionales, con las organizaciones sociales de base y juveniles, con los grupos sociales vulnerables y en riesgo, con las juntas vecinales, con los estudiantes de colegios, cetpros, institutos y universidades, agricultores, comuneros, pensionistas, etc. A pesar de mis discrepancias, votaré por Alan García.
 
Beto Lajo