sábado, 22 de agosto de 2015

Legado


7.- Haya de la Torre y Alan García
Mi generación creció, leyendo y escuchando a mucha gente, hablar mal de Haya: que se ha derechizado, que se ha apartado de sus principios primigenios, que se ha desviado de sus orígenes revolucionarios; hoy reconocen en Haya su lealtad, consecuencia y magisterio. En la actualidad algo parecido dicen de Alan García: que no cumple sus promesas, que está gobernando para los ricos, que está vendiendo el país a las transnacionales, que es el continuador del neoliberalismo, que ha pactado con el fujimorismo; nada de ello es cierto, pero, no podemos negar que importantes sectores del país así perciben el Gobierno Aprista; lo más preocupante es que el Partido no ha hecho nada por revertir esta situación, cuando hay muchos aspectos positivos reales, recientes, evidentes y verificables.
Lo que eclipsa este buen gobierno, muchísimo mejor que el anterior, son los hechos de corrupción: petroaudios, Crousillat, COFOPRI, Banco de Materiales, cobros indebidos por “despido arbitrario”, falsificación de resoluciones para acceder a la célula viva; que el pueblo no le perdona al APRA, y que a miles de apristas nos avergüenza y amarga; pero, es el propio Presidente Alan García el que ha salido al frente de estos actos dolosos y dispuesto las denuncias penales con orden de detención (petroaudios y COFOPRI), la destitución de los cargos públicos (Crousillat), e imponiendo el costo político con la renuncia de sus puestos (Ministros y Viceministros), es decir, no hay ni hubo impunidad, al contrario hay deslinde y repudio a la corrupción, cosa que no sucedía en los anteriores gobiernos, pero, eso teniendo ojos no ven, teniendo oídos no oyen.
Incluso la incapacidad de los gobiernos regionales y locales en la prevención de conflictos sociales, en la prestación de servicios y ejecución de obras, también se lo endilgan al gobierno nacional; aquí nuevamente falla el Partido al no exigir a los gobiernos subnacionales la atención a las expectativas de los pueblos del país, cuando se tiene cuadros políticos y técnicos capaces, pero, no son convocados o no son escuchados.
El APRA no es neoliberal porque no hemos privatizado ni privatizaremos ninguna empresa pública; porque hemos mejorado los programas sociales y reducido la pobreza; porque se ha dado agua potable, desagüe, electricidad, telefonía a los pobres que nunca antes tuvieron; porque se ha empezado a mejorar la calidad de la educación pública: capacitando a los docentes, reconstruyendo las Instituciones Educativas emblemáticas, creando el Colegio Mayor Presidente de la República, entregando una laptop a cada niño y niña; incorporando a miles de trabajadores de services a planillas; posibilitando el retorno de miles de jubilados de las AFPs. al Sistema Nacional de Pensiones; los gobiernos regionales y locales, ahora tienen más recursos que el gobierno nacional, eso es descentralización; etc. Tampoco ha pactado con el fujimorismo, durante el gobierno de Alan García, el autócrata fue extraditado, procesado y condenado a 25 años de cárcel.
Acusar a Alan García de neoliberal por el fuerte énfasis puesto en la inversión privada nacional y extranjera, por llevar a cabo la suscripción de Tratados de Libre Comercio, con Estados Unidos, China Comunista, Unión Europea y otras economías, es una insensatez. El desarrollo requiere de inversión privada productiva, los TLC van a permitir que los productos, bienes y servicios hecho por peruanos ingresen a los megamercados de las economías desarrolladas sin aranceles, generando trabajo y riqueza para los que no la tienen; los TLC son una medida antimperialista, pues, con ello buscamos un equilibrio en las relaciones comerciales con los países desarrollados, propiciamos el dinamismo de las pequeñas y medianas empresas, además, con la competencia favorecemos a los consumidores, al tener varias opciones entre las cuales elegir.



 
 
 
 





 
 

viernes, 21 de agosto de 2015

Revivificar el partido





6.- Repopularizar el Partido Aprista Peruano

Fue el primer partido político que organizó al pueblo peruano, le dio un programa a los trabajadores, elaboró un Plan Máximo de alcance continental y un Plan Mínimo o Programa de Acción Inmediata de dimensión nacional, moralizó la política, erigió a la categoría de ciencia los temas del Estado, investigó la realidad, llegándose a constituir en el Partido de la Nación Peruana, al aglutinar a los campesinos, indígenas, obreros, estudiantes, intelectuales, clases medias, a los grupos humanos descendientes de chinos, japoneses, africanos, a los que profesaban otras confesiones no católicas, liderando todos estos sectores sociales que, progresivamente ha ido perdiendo.

Es tarea urgente patriótica e histórica de los ciudadanos y ciudadanas de hoy, fundamentalmente de los jóvenes, el recomponer, remozar y repopularizar este instrumento de la izquierda democrática, del Partido del Pueblo y de la Juventud y del Cambio Responsable; porque es necesario para representar, interpretar, intermediar, gestionar, movilizar y luchar, por los nuevos grupos sociales vulnerables: consumidores de bienes, usuarios de servicios, a quienes hay que protegerlos de la voracidad del libremercado; a los practicantes de las diversas carreras técnicas y profesionales explotados encubierta o abiertamente, tanto en el sector público como en el privado; a los trabajadores sin derechos, sin beneficios, discriminados en sus remuneraciones; a los niños desnutridos; a los jóvenes sin oportunidades; a los adultos sin empleos; a las madres solteras; a los discapacitados marginados; a los ancianos abandonados; a los pacientes sin seguro de salud; a los asegurados maltratados; a los que sufren de la injusticia del Poder Judicial o de las demoras en las investigaciones fiscales o de los procesos jurisdiccionales; a los que con imaginación generan su propio trabajo, pero son reprimidos por las municipalidades por “ornato” (lustrabotas, lavacarros, canillitas, taxistas, choferes y cobradores de combis, etc.); a los que padecen de una enfermedad (TBC, VIH-SIDA, mentales, etc.); a las víctimas sin recursos de accidentes de tránsito, robos, asaltos, violaciones; a los atrapados en las garras del alcoholismo, tabaquismo y drogadicción; a los pensionistas humillados; a los administrados no atendidos por la burocrática e ineficiente, corrupta e insensible Administración Pública, tanto nacional, regional y municipal; a los vecinos inmersos en situación de inseguridad ciudadana; a los ciudadanos burlados por la incumplidas promesas de los políticos y encima protagonizan escándalos que indignan y enfurecen.

Si no identificamos ahora los problemas, si no los solucionamos ya, mañana puede ser demasiado tarde; si no planificamos el futuro, si no prevenimos las dificultades, si no ejecutamos lo aprobado; estamos caminando a obscuras y cavando nuestra propia sepultura.
 

jueves, 20 de agosto de 2015

Haya y Mariátegui

 
 


 
5.- Haya de la Torre y Mariátegui (del libro 80 años de El Antimperialismo y el Apra de Haya de la Torre)

Pongamos fin a la polémica, más artificiosa que real, entre Haya de la Torre y Mariátegui, en mi opinión no tuvieron discrepancias sustanciales, sino veamos, Haya creó el APRA al que perteneció Mariátegui, y éste fundó la revista Amauta como tribuna intelectual aprista, ambos fueron discípulos de Manuel González Prada, ambos fueron Rectores de la Universidad Popular, ambos fueron Directores de la revista Claridad tribuna de la juventud, ambos coincidieron en el enfoque del problema del indígena y de la tierra, ambos tuvieron la misma apreciación de la producción intelectual de Manuel González Prada y Ricardo Palma, ambos tuvieron la misma opinión en cuanto al rol revolucionario de la literatura y de la prensa, ambos llamaron Indoamérica a América Latina, ambos más hablaron de lucha de generaciones que de clases; ambos fueron repudiados por la III Internacional Comunista; finalmente, ambos escribieron dos importantes libros sobre el Perú e Indoamérica, José Carlos: 7 Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana; Víctor Raúl: El Antimperialismo y el APRA, juntos forman un todo como dos vertientes que confluyen en un gran río.

En qué discreparon, en aspectos de forma nada más; Haya con fecha 05 de febrero de 1928, a nombre del Partido Nacionalista Peruano lanzó un manifiesto, en él se hace referencia a la entrevista entre Leguía y Haya del 08 de julio de 1922, aquél “representando a la vieja generación, cargada de crímenes y errores, llevando en sí todos los vicios de las oligarquías civilistas traidoras a la patria”, y éste “representando a la nueva generación nacional, limpia y honrada, sincera hasta el sacrificio y capaz como ninguna otra generación anterior”, la guerra generacional estaba declarada; luego denuncia: “Leguía ha mantenido sus ocho años y medio de poder a costa de empréstitos y estos empréstitos se han conseguido a costa de la hipoteca o venta de nuestras riquezas”, “¡Se está vendiendo el Perú al Yanqui y el vendedor es Leguía!”; ahí mismo enuncia gritos de guerra “¡El Perú para los peruanos y no para los yanquis!”, “Ninguno de los que se han enlodado en la podredumbre política nacional puede merecer respeto nacional”, “el Perú anhela gente nueva y gente limpia no manchada en el fango de la vieja política”, por último, lanza la candidatura de Haya a la Presidencia de la República.

Este documento disgustó a Mariátegui, por no habérsele consultado, Haya afirmó haberle remitido con cartas explicativas que, al parecer nunca llegaron al Amauta, por acción intrigosa de algún interesado en separarlos; por tal motivo, Mariátegui señala aceptar al APRA como alianza mas no como Partido; Haya responde: el APRA es alianza y partido; lamentablemente, el primer libro orgánico de Haya, al no publicarse en 1928 no fue leído por Mariátegui; de haberlo leído, Mariátegui hubiese conocido el por qué el APRA es alianza y partido a la vez; la discrepancia no hubiera existido, tampoco la ruptura, además, el hecho de hallarse Mariátegui en Lima y Haya en México exiliado, con poca o casi nula comunicación, coadyuvó al desencuentro, reitero, más de forma que de fondo.
 

Dialéctico y Relativista


4.- Haya creador y recreador

Desde su primera propuesta como Presidente de la Comisión de la Federación de Estudiantes del Perú en 1918, hasta su último planteamiento como Presidente de la Asamblea Constituyente en 1978, desde su primer libro orgánico hasta su último escrito el Prólogo a sus Obras Completas; en esos sesenta años Haya se mantuvo leal a sus medulares principios de antimperialismo constructivo, integracionismo horizontal, democracia de pan con libertad; eso sí siempre atento a los cambios producidos, adecuando su teoría a las nuevas realidades, porque Haya fue dialéctico y relativista, jamás fue dogmático ni se congeló en los años veinte, recreando su doctrina en los años cuarenta y setenta, renovando tesis como Acción contra todo imperialismo, a la ambivalencia del imperialismo, al interamericanismo democrático sin imperio, a la reciprocidad de necesidades entre países desarrollados y países subdesarrollados, y a que ningún país subdesarrollado podrá salir de su retraso sin la ayuda económica y tecnológica de los países desarrollados; éste último postulado hayista ha sido adoptado por la Organización de las Naciones Unidas – ONU como uno de los Ocho Objetivos del Milenio “Fomentar una asociación mundial para el desarrollo” en la cual los países ricos permitan el libre comercio e incrementen su ayuda económica y técnica a favor de los países pobres; en todas estas tesis subyace el antimperialismo constructivo que, en los actuales tiempos, significa realismo y no pragmatismo e independencia y no “resignacionismo” o conformismo.

Claro deslinde


3.- Ni neoliberalismo ni estatismo

El Aprismo no es neoliberal, tampoco es estatista, mas bien, se diferencia del neoliberalismo, por cuanto, no plantea la privatización de las empresas públicas estratégicas del Estado: Petro Perú, del agua potable, empresas eléctricas, puertos y aeropuertos; priorizamos el uso y consumo de los recursos naturales como agua, energía, gas, etc. primero para el Perú y los peruanos, después para la exportación; creemos en un Estado promotor de la inversión pequeña, mediana y grande, nacional y externa; regulador del mercado; y defensor de los consumidores y usuarios, trabajadores y productores.

 
Reconocemos el rol del capital productivo nacional y extranjero, en el desarrollo del país y respetuoso de los derechos laborales, del medio ambiente, de las obligaciones tributarias y que hace responsabilidad social.

El Aprismo se diferencia del estatismo, porque no propone estatizar la economía, no se opone a los TLC, su lema no es quitar riqueza al que la tiene, sino crear riqueza para el que no la tiene y para las futuras generaciones que vienen.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Globalización


2.- Del Imperialismo a la Globalización (de 80 AÑOS DE EL ANTIMPERIALISMO Y EL APRA DE HAYA DE LA TORRE)

 

El pasado Siglo Veinte, tuvo como fenómeno político y económico el Imperialismo que, según Hobson es la expansión por necesidad del capitalismo de un país desarrollado a otro u otros países subdesarrollados, y según Lenin fue la última o superior etapa del capitalismo.

Para Haya – en ese entonces- el único observador de dicho fenómeno, pero desde los países subdesarrollados, específicamente latinoamericanos- aclaró a Hobson en cuanto a la necesidad de expansión de los capitales, no sólo era de los países desarrollados, sino, también de los países subdesarrollados de contar con tales capitales para desarrollar; y rectificó a Lenin, pues, el imperialismo, para nuestros pueblos, vino a ser la primera o inferior etapa del capitalismo.

Haya descubre la ambivalencia del Imperialismo, es decir, tiene dos lados: uno bueno (trae inversión, tecnología y nuevas formas de administración), que hay que aceptar; y uno malo (trae explotación, expoliación y dependencia), que hay que rechazar. El gran Carlos Marx ya habló de la ambivalencia del colonialismo inglés en la India, cuando dice, por un lado está destruyendo la economía primitiva y por otro lado está echando las bases de la nueva economía occidental.

Esta posición marxista en qué se diferencia con la de Haya, en que mientras Marx aceptó la ambivalencia como una fatalidad histórica; Haya más bien, acepta el lado bueno y rechaza el lado malo del imperialismo; en este punto Haya fue más revolucionario que Marx.

Para lo cual Haya plantea el Estado Antimperialista de los Cuatro Poderes Democráticos: Legislativo, Ejecutivo, Judicial y el Congreso Económico Nacional con representación de los trabajadores, del Estado y del capital tanto nacional como extranjero, con las tareas de planificar el desarrollo del país y concertar los intereses de todas las partes; lamentablemente nunca se plasmó por la oposición tenaz de la derecha en connivencia con los comunistas; también impulsando la integración de América Latina, y democratizando y elevando la calidad educativa de nuestro mejor capital humano : los niños y los jóvenes, para así poder tecnificar la economía, dignificar la política y dar valor agregado a nuestros recursos naturales.

Este Siglo Veintiuno, tiene como fenómeno político y económico la Globalización, también ambivalente, con un lado bueno la superación de las fronteras como barreras por la revolución de las comunicaciones e internet, posibilitando el desplazamiento de personas, bienes, servicios, tecnologías y capitales entre los países; y el lado malo, en que si no enfrentamos realista e inteligentemente la globalización, puede dar lugar a países globalizadores (generalmente los desarrollados y emergentes como únicos beneficiarios) y países globalizados (mayormente los subdesarrollados afectados negativamente), para lo cual, tenemos que fomentar la celebración de Tratados de Libre Comercio – TLC sin complejos de inferioridad, mejorando nuestra productividad y competitividad, impulsando la educación de calidad gratuita para los niños y jóvenes en general; la asociatividad entre los pequeños y medianos productores y empresarios, invirtiendo en ciencia y tecnología e investigación. Los TLC nos van a facilitar el ingreso de productos y bienes que producimos y produciremos, a otros mercados gigantes, sin aranceles.

Apotegmas


1.- Apotegmas Hayistas

(De 80 AÑOS DE EL ANTIMPERIALISMO Y EL APRA DE HAYA DE LA TORRE)

Víctor Raúl estableció siete apotegmas para hacer del Aprismo una doctrina siempre joven, siempre dinámica y siempre con las mayorías populares, son: “No hay pueblo o masa buenos o malos; sólo hay dirigentes buenos o malos”; “No olvidemos la realidad”; “Renegaremos honradamente de todas las fantasías retóricas, … y de las explosiones de demagogia”; “El APRA no es un fin sino un medio”; “Nadie nos salvará sino nosotros mismos”; “El APRA repugna demagogias engañosas y rechaza a los que desnaturalizan nuestra causa”; y “Acometamos la obra que nuestro momento histórico nos está señalando”.

Tales apotegmas hayistas son pautas que todo peruano y peruana, sobre todo los jóvenes, sean o no apristas, deben hacerlas suyos e inspirar en ellos su accionar cívico, democrático y solidario; pensando en hacer del Perú un país libre, justo y culto; reformando el Estado –en sus tres niveles gubernamentales: municipal, regional y nacional- a fin de hacerlo eficiente, probo, servicial y efectivo.